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Cuando los gobiernos pueden obligar a las farmaceúticas a salvar vidas

El caso de la hepatitis C revela una de las paradojas más hirientes de la industria farmacéutica. y tiene que ver más con los negocios que con la salud. El Sovaldi, medicamento que cura el 90 % de los enfermos de hepatitis C, cuesta miles de dólares, un gasto que los gobiernos no quieren asumir, por lo que miles de enfermos mueren sin conseguir el medicamento. Una fórmula para que todos los pacientes pudieran acceder al fármaco sería que el Gobierno expropiara la patente y fabricara un genérico con el mismo componente químico, igual efectividad, pero a un precio más barato. En Muchos países ha ocurrido, pero en España han decidido administrar el Sovaldi a solo a los casos en situación desesperada.