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La Nochebuena política y sus desavenencias

En Navidad y compartiendo cena, lo ideal es estar todos y bien avenidos pero esto en política es un ideal. No hay ni una cosa ni la otra en ningún partido porque en la familia política del PP de Rajoy no están todos, falta José María Aznar. El presidente de honor del partido no vuelve a casa ni en Navidad.

Todos están en Podemos, pero no bien avenidos, con Iglesias más enfrentado que nunca a Errejón.  Sus brindis, dejan rotas las copas,  dañada la unidad, y buscan ahora cómo recomponer las formas, y el fondo de sus políticas. Todo, para pasar el trago del último referéndum. En él han preguntado a la militancia de quién eres y ha demostrado que están igual de fuertes las pablistas y errejonistas. 

En la Nochebuena de Podemos, la conversación es el cese de José Manuel López, errejonista. Le apartan los pablistas de la portavocía de Podemos en la Asamblea de Madrid. Es un amargo regalo de Navidad y reflejo de la situación del partido.

En la cena de Ciudadanos  hay pactos de primero, más pactos, a la naranja, de segundo, y a la postre,  foto es para el PP y el PSOE. Eso, le indigesta a Rivera el menú.

En el PSOE, tratan de coser las servilletas y el mantel para cenar. Un partido con remiendos, tenían el remiendo de Sánchez pero ellos se lo quitaron. Con Susana Díaz queriendo presidir la mesa de Ferraz, le piden que venga acá corriendo, porque, con Podemos pisándoles los talones, el chocolatillo electoral, se los están comiendo.