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El parricida de Moraña (Pontevedra), condenado a la primera prisión permanente revisable en España

El jurado le declara culpable por unanimidad de dar muerte a sus hijas "intencionadamente" y "cuando se encontraban indefensas"
El parricida de Moraña (Pontevedra), David Oubel, ha sido condenado este jueves por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra a la pena de prisión permanente revisable por el asesinato de sus dos hijas, ocurrido el 31 de julio de 2015 cuando contaban con cuatro y nueve años de edad. Se trata de la primera condena de estas características que se dicta en España.
En esta última sesión, después de que el jurado popular emitiese su veredicto de culpabilidad tras deliberar dos horas, el fiscal intervino para interesar que el acusado fuese condenado a pagar una indemnización de 245.000 euros a su exmujer y a la pena de prisión permanente revisable, momento en que se ha mostrado tan emocionado que no ha podido continuar con su discurso.
Acto seguido, la acusación particular ha pedido la misma pena de prisión, pero ha elevado la indemnización a 300.000 euros.
Por su parte, el abogado de la defensa ha trasladado su conformidad tanto con la indemnización como con las penas propuestas por el Ministerio Público.
De este modo, en atención al veredicto de culpabilidad emitido por el jurado, a las penas interesadas y a la conformidad de la defensa, la presidenta del Tribunal ha dictado sentencia 'in voce' para condenar a David Oubel por dos delitos de asesinato cualificados con alevosía, y agravados por el parentesco y por tratarse de víctimas menores de 16 años.
Además de la cárcel, la condena prohíbe a Oubel comunicarse y acercarse a su exmujer, a su domicilio, a su lugar de trabajo o a cualquier lugar en el que se encuentre durante un período de 30 años, y establece una indemnización para ella de 300.000 euros. La sentencia ha sido declarada firme al renunciar todas las partes a recurrir.
Pese a la conmoción que generó este caso en la sociedad gallega y a que durante el juicio se han vivido momentos emotivos, el acusado --que el martes reconoció los hechos y llegó a pedir perdón-- permaneció impasible y cabizbajo durante las tres sesiones, y este jueves ha acogido la lectura del veredicto y la condena con pasividad.
VEREDICTO DEL JURADO
Los nueve miembros del jurado popular han deliberado durante apenas dos horas sobre las cinco preguntas propuestas por las partes, dentro de lo previsible después de que el propio acusado reconociese el martes su autoría de los hechos y trasladase su arrepentimiento antes de pedir perdón y admitir que en aquel momento no tenía sus capacidades limitadas.
Una vez en sala, el portavoz del jurado ha comunicado que, por unanimidad, ven probado que el 31 de julio de 2015 Oubel se encontraba en su domicilio en Moraña con sus hijas cuando se dirigió a las habitaciones en las que se encontraban las niñas y las atacó con una amoladora eléctrica y un arma blanca, produciéndoles la muerte "intencionadamente".
También declaran probado por unanimidad que el ataque se produjo "aprovechando la total indefensión de la niña Amaia, que se encontraba además con un nivel bajo de consciencia" por los fármacos; y "aprovechando la indefensión de Candela, a la que, además de adormecerla, al no producir los fármacos el efecto deseado", ató con cinta americana tras un forcejeo.
Finalmente, el portavoz ha informado de que el jurado, también por unanimidad, informa desfavorablemente del indulto total o parcial del acusado.
Tras ello, y antes de la intervención de las partes, la jueza ha dado las gracias a los integrantes del jurado por "su colaboración" durante juicio, que se ha prolongado un total de tres días.
PRIMERA CONDENA DE PRISIÓN PERMANENTE
Este caso es el primero de Galicia en el que la Fiscalía ha pedido la pena de prisión permanente revisable, al acogerse a la reforma del Código Penal aprobada en julio de 2015; y es el primero de España en el que el acusado ha sido condenado a dicha pena.
El pasado mes de mayo la Audiencia Provincial de Sevilla ya acogió otro juicio en el que la Fiscalía pidió prisión permanente revisable para el autor del crimen de una joven que había ingerido medicamentos para intentar suicidarse.
No obstante, en ese caso el Tribunal rechazó imponer esa pena y acordó condenarle a 39 años de cárcel --sentencia que ha sido recurrida por la Fiscalía--.