Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los cinco integrantes de la célula yihadista son todos hombres con entre 21 y 28 años

Los integrantes de la célula yihadista desarticulada en una operación internacional en España, Bélgica y Alemania coordinada por la Audiencia Nacional son todos hombres con edades comprendidas entre 21 y 28 años, han informado a Europa Press fuentes policiales.
Los tres detenidos en España tenían la nacionalidad española. Los dos arrestados en Barcelona son Junald Hameed Parven, de 28 años, y Aziz Mezroui Ramdani, de 22. El tercero es Abdellah Athanouti Mohamed, de 25 años y apresado por la Policía en Melilla.
Los otros dos detenidos en Bruselas (Bélgica) y Wuppertal (Alemania) tenían 21 años. Uno es también español y el otro, un marroquí que no tenía nacionalidad española. A todos los españoles se les tomará declaración en el Juzgado Número 5 de la Audiencia Nacional.
El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, se ha congratulado este miércoles por la desarticulación de esta célula yihadista "perfectamente organizada" para difundir lo que ha calificado como "terrorismo informativo", una operación que, ha destacado, demuestra la profesionalidad de un Cuerpo Nacional de Policía que ha definido como "patriótico".
AL DICTADO DE DAESH
La Policía considera que la célula seguía los dictados de Daesh y "asumía completamente su ideario", actuando para ellos desde diferentes canales de Internet como la página en Facebook "Islam en español", que cuenta con 32.500 seguidores, la mayoría de ellos de habla hispana, y con un ritmo de crecimiento de 500 seguidores por semana. Los detenidos administraban esta página desde Alemania y Bélgica.
Según Interior, esta célula tenía entre sus cometidos localizar y seleccionar "elementos radicales" tanto en el ámbito nacional como internacional, así como proporcionar los contactos a los captados como futuros combatientes del Daesh para facilitarles sus traslados a zonas de conflicto en Irak o Siria e incluso su retorno a países europeos.
Otra constante en la actividad de esta red terrorista era la de proclamar su aversión extrema hacia religiones, etnias o colectivos que consideraban enemigos de sus preceptos religiosos. Con esta operación, que continúa abierta, Interior cree que ha cerrado una de las estructuras más activas en la captación de Daesh de jóvenes musulmanes y, mayoritariamente, de la zona del Magreb.