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La instrucción de los casos de corrupción deberá terminar en seis meses

El Gobierno quiere agilizar las causas judiciales más complicadas. Para ello este viernes el Consejo de ministros aprobará la ley de Enjuiciamiento criminal en el Consejo de Ministros y las instrucciones judiciales sobre casos de corrupción no podrán alargarse más de seis meses, 18 si la investigación es muy complicada. Y es que la Justicia en España es lenta y farragosa. Seis años llevan distintos jueces investigando la trama Gürtel y 11 estuvieron hasta llevar a Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón, a prisión. Francisco Martínez Espinosa, juez decano de Palma, explica que esta medida es un error si no existen los medios para agilizar la instrucción.

Otra de las medidas de la reforma es evitar las macrocausas, tipo los ERE de Andalucía, y se podrán dividir en piezas separadas los casos complejos, algo que algunos jueces ya hacen por su cuenta. José Castro, que investiga el caso Noós, dividió la causa principal en 26 piezas separadas.

Ley también prevé que se puedan intervenir las comunicaciones de los detenidos y eso incluye mensajes SMS y correos electrónicos, según fuentes gubernamentales. Además, la reforma deja en manos de la policía que, por ejemplo, denuncias como las de los pequeños hurtos no lleguen a los tribunales. Los agentes tendrán un plazo de 72 horas para encontrar al autor, sino la denuncia será archivada.

El Gobierno aparca, en cambio, el eje principal de aquella reforma que giraba en torno a la figura del 'fiscal instructor', algo que ya planteó el Gobierno socialista sin haber llegado tampoco a buen puerto.