Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El periplo judicial de la infanta Cristina

Lo que jamás imaginó la infanta Cristina ese 4 de octubre de 1997 es que ese ‘si quiero’ le llevaría a caminar de la mano de los oscuros negocios de su marido por el pasillo que enfila la entrada de los juzgados de Palma de Mallorca. El juez Castro la llamó a declarar como imputada a principios de febrero de 2014, pero su pesadilla había comenzado varios años antes. A finales de 2011 registraban la sede de Nóos con Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín, en Washington. Desde allí vivieron las declaraciones judiciales del Duque. En abril de 2013 el juez Castro la imputa por primera vez. La Audiencia de Palma levantó su imputación pero le mostró el camino al juez para que volviera a imputarla en el futuro. En septiembre la familia se fue a Ginebra y allí la infanta conoció su imputación definitiva.