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Casi la mitad de los hombres condenados en 2015 tenían entre 18 y 25 años y el número total de mujeres aumentó un 17,5%

Más de 222.000 personas adultas fueron condenadas y los delitos más cometidos fueron contra la seguridad vial, de lesiones y robos
Casi la mitad de los hombres que fueron condenados por sentencia firme en España en 2015, concretamente un 48,4 por ciento, tenían entre 18 y 25 años, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE), que también revela que el número de mujeres condenadas el año pasado se incrementó un 17,5 por ciento.
Según el informe del INE publicado este jueves, y recogido por Europa Press, en 2015 aumentó el número total de condenados en España un 1,8 por ciento con respecto al año anterior, situándose esta cifra en más de 222.862 personas mayores de 18 años penadas, sobre todo por delitos contra la seguridad vial, de lesiones y robos.
Así pues, el año pasado se impusieron un total de 617.696 penas dictadas en sentencias firmes por los juzgados y tribunales en jurisdicción penal, lo que supone un 0,3 por ciento más que en 2014.
De las 222.862 personas condenadas en 2015, el 85,6 por ciento eran hombres y el 14,4 por ciento restante eran mujeres. No obstante, el porcentaje de varones que cometieron delitos disminuyó en un 0,4 por ciento, mientras que el de mujeres aumentó un 17,5 por ciento.
Los hombres de entre 18 y 25 años son los que más delitos cometen, siendo casi la mitad de todos los condenados, al igual que las mujeres de esta misma franja de edad, concretamente el 9 por ciento de todas las condenadas.
Por otro lado, el estudio del INE, que comenzó a elaborarse a partir del año 2007 con las cifras inscritas en el Registro Central de Penados, indica que el 76,6 por ciento de los condenados, un 0,4 por ciento más que el año anterior, eran de nacionalidad española. De entre los extranjeros, un 32,9 por ciento del total procedían de países comunitarios.
LAS PENAS DE PRISIÓN, MÁS EXTRANJEROS QUE ESPAÑOLES
En cuanto a las penas aplicadas en 2015, más del 50 por ciento fueron privativas de otros derechos como la inhabilitación especial para el empleo o la de libertad. Entre estas, destacan las penas privativas de libertad, siendo la más frecuente la de prisión (un 24,8 por ciento), seguida de las multas (22,5 por ciento) y las expulsiones del territorio nacional (0,2 por ciento).
En 2015 se impusieron un total de 152.937 penas de prisión, un 2,5 por ciento menos que el año anterior y, sobre todo, recayeron por delitos relativos al patrimonio y orden socioeconómico, seguridad colectiva y de lesiones.
Según el informe elaborado por el INE, las penas privativas de libertad fueron más frecuentes para extranjeros, incluso la de prisión, que supusieron un 26,6 por ciento del total frente al 24,2 por ciento en el caso de los españoles.
Atendiendo a la tipología, los delitos que más se cometieron en 2015 fueron contra la seguridad vial (31 por ciento), de lesiones (12,8 por ciento) y los robos (10,2 por ciento). El INE matiza que los delitos contra la seguridad vial se redujeron un 7,5 por ciento, al igual que los robos en un 4,3 por ciento; mientras que los de lesiones aumentaron un 8,6 por ciento.
En el lado opuesto, los que menos se condenaron fueron los delitos relacionados contra los derechos y deberes familiares, daños y torturas e integridad moral. De todos los que se juzgaron, sólo una media de 1,3 personas fueron condenadas y el 92,8 por ciento se cometieron en grado de consumación y el 6,5 por ciento en grado de tentativa.
ANDALUCÍA, LA COMUNIDAD QUE MÁS CONDENÓ
Con respecto la región que más personas condenó en 2015, Andalucía fue la que más sentencias condenatorias dictó (19,7 por ciento), seguida de Cataluña (15,7 por ciento) y Comunidad Valenciana (12,3 por ciento). Sin embargo, Cataluña fue la comunidad con más condenados extranjeros (22,9 por ciento) seguida de Madrid (16,2 por ciento) y Andalucía (12,8 por ciento).
Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla registraron las tasas de condenados inscritos por 1.000 habitantes más elevadas (24,6 por ciento y 21 por ciento, respectivamente). Por el contrario, Castilla y León, País Vasco y Castilla-La Mancha presentaron las tasas más bajas.