Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los gobiernos central y vasco designan a los equipos que negociarán la resolución de las "discrepancias" sobre el Cupo

Azpiazu advierte de que en el Presupuesto de 2017 no habrá "mucho margen" para el crecimiento
Los gobiernos central y vasco han designado ya a los equipos que negociarán una posible solución a las "discrepancias" en torno al Cupo -el dinero que Euskadi paga al Estado por las competencias no transferidas--, que ascienden a unos 1.600 millones de euros. El consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu, ha anunciado que el calendario y el método de trabajo de estos equipos se fijará "lo antes posible" para tratar de llegar a un acuerdo.
Azpiazu ha comparecido este viernes ante la Comisión de Hacienda y Economía del Parlamento vasco, en la que ha presentado las principales líneas de actuación previstas por su departamento para los próximos cuatro años.
En su intervención, ha analizado el contexto económico internacional, en el que ha citado una serie de "riesgos" e "incertidumbres" que podrían afectar a la evolución de la economía. Entre ellos, ha citado la salida de Reino Unido de la Unión Europea y la "amenaza proteccionista" del nuevo Gobierno de EEUU encabezado por Donald Trump.
"REVÉS" RECAUDATORIO
Además, y en la línea de los mensajes lanzados en los últimos meses desde el Ejecutivo autonómico, ha alertado de que el "revés" que se produjo en 2016 en materia recaudatoria, junto con las obligaciones en materia de reducción de déficit, no dejarán "mucho margen" para el crecimiento en el Presupuesto para 2017.
Azpiazu también ha anunciado que esta misma semana se han comunicado los nombres de las personas que integrarán los equipos negociadores de los gobierno central y vasco para tratar de resolver las "discrepancias" en torno a la liquidación del Cupo, la suma que Euskadi paga cada año al Estado español por las competencias no transferidas. Las diferencias entre ambas partes se sitúan en torno a los 1.600 millones de euros.
El consejero ha explicado que el objetivo es "abrir una vía de entendimiento y contactos estables" entre ambas administraciones, con el fin de "normalizar la resolución de los asuntos económicos, financieros y tributarios" entre los dos gobiernos.
(Habrá ampliación)