Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una corriente de la CUP pide asumir de una vez la "confrontación" con el Estado

Pide un 'espacio amplio de izquierdas por la ruptura' con apoyo de sindicatos y entidades
La corriente de la CUP Poble Lliure ha reclamado "asumir de una vez por todas que será necesaria una fase de confrontación" con el Estado para celebrar un referéndum independentista en Catalunya y proclamar una república.
En un comunicado en el segundo aniversario de la consulta del 9N, ha exigido a JxSí y la CUP pactar una hoja de ruta de los próximos meses que prevea los pasos hasta un referéndum en 2017 e incluya el compromiso del Govern de "asumir las consecuencias que sean necesarias para cumplir la voluntad popular".
Esta hoja de ruta debe tener en cuenta que "la obediencia al mandato popular no será sólo un acto puntual, por muy trascendental que sea, sino que, previamente, habrá un seguido de actos de ruptura" hasta la independencia.
Considera que "la ruptura política no llegará a través de un acuerdo, sino de una victoria popular ante un Estado opresor, por lo que hay que asumir la confrontación con el Estado" como un hecho que ocurrirá tarde o temprano.
Por eso, llama a hacer actos de desobediencia "más organizados y menos espontáneos", y subraya que cualquier inhabilitación de cargos electos debe verse como una oportunidad para lograr el apoyo de los no independentistas.
Asimismo, Poble Lliure considera que "las amenazas a cargos electos en las últimas semanas, como Joan Coma, José Tellez, Carme Forcadell y Montse Venturós", hacen necesario generar espacios populares e institucionales de solidaridad y de defensa de la democracia.
Ve imprescindible que el conjunto del independentismo, con la ANC al frente, "reoriente su capacidad movilizadora" para posibilitar el referéndum y defender una república, y urge a una estrategia común.
Además, apuesta por organizar cuanto antes el referéndum para que tenga todas las condiciones para aplicar el resultado: "Habrá que trabajar pueblo a pueblo y barrio a barrio para lograr la victoria del 'sí".
"La propuesta de un referéndum pactado volverá a fracasar y, una vez fracase de nuevo el intento de acuerdo, el independentismo debe hacer su camino y no encallarse" intentando buscar un pacto que nunca llegará, avisa.
Apuesta por "extender el derecho a decidir al resto de territorios de los Països Catalans bajo dominación española" y reconocer a la Comunidad Valenciana y a Baleares como sujetos políticos propios.
ACUERDO DE IZQUIERDAS
Poble Lliure también cree que el papel de las fuerzas de izquierdas en este proceso "sigue sufriendo aún muchas carencias", e insta a los partidos a crear lo que denomina un espacio amplio de izquierdas por la ruptura, con la complicidad de sindicatos y entidades, para lograr una república al servicio de los ciudadanos.
También apunta que no se puede menospreciar el papel del PDECat --extinta CDC-- sobre las relaciones internacionales: "En parte por la inoperancia de la izquierda, está vendiendo su marco de alianzas --Israel, Alemania, EEUU, etc.-- como nuestros aliados naturales".
"Será necesario que la izquierda actúe en dos niveles: en primer lugar, denunciando que estos aliados no son naturales sino una imposición ideológica" y, en segundo lugar, trabajando para desplegar un marco de relaciones internacionales con los gobiernos progresistas no alineados con el imperialismo, apunta.
Llama a sumarse a Poble Lliure a todos los independentistas que se reivindican desde el marxismo: "En momento de crisis política, es fundamental el papel de los partidos revolucionarios como polo de orientación estratégica".