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Los condenados de Arte y Naturaleza no ingresarán en prisión hasta que la sentencia sea firme

La Audiencia Nacional les impone la obligación de comparecer mensualmente en el juzgado y entregar el pasaporte
La Sección Tercera de la Sala de Lo Penal ha dictaminado que los ocho miembros de la sociedad Arte y Naturaleza condenados por estafa piramidal no entren en prisión provisional hasta que la sentencia sea firme si bien les impone la obligación de entregar el pasaporte y comparecer mensualmente en el juzgado.
En el auto, la Sala rechaza la solicitud del Ministerio Fiscal que pedía prisión provisional incondicional a los ocho exaltos cargos condenados el pasado mes de diciembre a penas de entre cuatro y 13 años y cinco meses de prisión por estafar 434 millones de euros a 19.360 perjudicados.
Atendiendo a la petición de las defensas, la Sala no aprecia necesidad de imponer prisión provisional para los encausados porque ninguno ha eludido ni obstaculizado su localización en los diez años que se ha prolongado el procedimiento. Todos ellos tienen además acreditado arraigo personal y familiar y no se aprecia riesgo de fuga pese haber sido condenados.
En la sentencia del pasado 27 de diciembre se declaraba extinta la responsabilidad penal del máximo cargo de la sociedad, Guillermo García del Toro, que falleció el pasado mes de noviembre. Raúl García López --considerado mano derecha del anterior-- es el principal condenado con 13 años y 5 meses de prisión por delitos de estafa de especial gravedad, insolvencia punible, y delito societario continuado por falsedad contable.
Sobre otros seis responsables de la sociedad recaen penas de entre siete y 11 años de cárcel, mientras que el auditor de la misma fue condenado como cómplice a 4 años de cárcel. Además, a siete de los condenados como autores de estafa se les impuso indemnizar a los 19.360 perjudicados en los 434 millones de euros estafados.
Uno de ellos, Francisco Miguel Cano, se desvinculó de la estafa piramidal y anunció que recurriría ante el Tribunal Supremo puesto que "nunca" tuvo contacto con los productos financieros de la sociedad, que, bajo la apariencia de compraventa de obras de arte, estafó 434 millones de euros.