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Los concejales guardan un minuto de silencio en el 30 aniversario de los atentados de ETA en la ciudad

Unanimidad para levantar un monumento en memoria de todos los niños muertos y heridos por la banda terrorista
Los 31 concejales del Ayuntamiento de Zaragoza y el público asistente al pleno municipal se han puesto en pie para guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de San Juan de los Panetes y de la Casa Cuartel, perpetrados por ETA en la capital aragonesa hace 30 años. En ambas acciones terroristas perdieron la vida 13 personas, 5 de ellas niños.
El 30 de enero de 1987, a la altura de la iglesia de San Juan de los Panetes, un autobús de la Academia General Militar, fue alcanzado por un coche bomba. Fallecieron el conductor del autobús y un comandante del Cuerpo de Ingenieros y más de 40 personas resultaron heridas.
El 11 de diciembre de ese mismo año, la banda terrorista llevó a cabo otra acción criminal en Zaragoza al atentar contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil, situada en la avenida de Cataluña, causando la muerte a 11 personas, entre ellas, 5 niños, y dejando heridas a más de 80 personas.
Además del minuto de silencio, la corporación municipal ha acordado una declaración institucional derivada de una moción de Ciudadanos (Cs), para levantar un monumento en recuerdo a todos los niños víctimas de ETA, entre los que también se han citado a los del atentado de la Casa Cuartel de Vic (Gerona) y la niña asesinada en Santa Pola (Alicante).
El texto aprobado dice lo siguiente: "La ciudad de Zaragoza en memoria y reconocimiento a todos los niños asesinados y heridos por la banda terrorista ETA".
MEMORIA COLECTIVA
La representante de la Coordinadora de Víctimas del Terrorismo (COVITE), Pilar Osorio, ha manifestado que la petición va más allá de un monolito, sino que la pretensión es que "permanezca en la memoria colectiva que hubo niños seleccionados por la banda terrorista ETA, como objetivo primordial y deliberado de la banda, por ser hijos de funcionarios públicos, encargados de proteger nuestras libertades".
Osorio se ha preguntado "en nombre de qué patria se pueden cometer estos asesinatos" y ha lamentado que "los abertzales digan, desde las instituciones, que están orgullosos de su pasado sin condenar estos hechos".
La representante de COVITE ha relatado que ETA atentó contra viviendas familiares, sin aviso previo, buscando horarios no lectivos para asegurar el mayor número de personas dentro sus casas", y ha añadido que "cualquier nación los calificaría de crímenes de lesa humanidad" y serían "imprescriptibles crímenes de guerra en caso de conflicto".
Tajante ha subrayado que "no hay nada que negociar con los terroristas sino exigir estricta aplicación de la ley", y ha remarcado que "debe imperar la justicia y denunciar campañas, como la denominada 'Fuera de aquí' que se lleva a cabo en el País Vasco.
Pilar Osorio también ha criticado que se haga homenajes a los asesinos de ETA y ha afirmado que "con una condena sin fisuras se podrá evitar que los jóvenes emulen este tipo de conductas. Solo conociendo la verdad y perseverando en la memoria colectiva se sentaran las bases sólidas para que no se vuelvan a repetir".