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La comunidad internacional busca medidas para facilitar el retorno de desplazados a las zonas liberadas de Irak

Representantes de 59 países y 10 organizaciones internacionales han debatido este miércoles en Madrid posibles medidas para facilitar el retorno de los desplazados a las áreas liberadas de DAESH en Irak, como una de las prioridades para proteger a las víctimas de la violencia interétnica e interreligiosa en la región.
En una conferencia internacional copresidida por España y Jordania, los participantes han planteado medidas como la formación y el apoyo a las fuerzas de seguridad locales y la promoción de medidas para que en las fuerzas de seguridad estén representadas todas las comunidades.
También está sobre la mesa la propuesta de España y Rumanía de que haya un mecanismo jurisdiccional internacional que investigue los delitos de terrorismo en la región. En rueda de prensa, Dastis ha precisado que el marco lógico para ello debería ser la ONU, que es el marco de la justicia penal internacional. No obstante, ha admitido que es un proceso que llevará tiempo, aunque "muchos Estados apoyan esta iniciativa" porque DAESH ha cometido crímenes que pueden considerarse crímenes contra la humanidad o incluso genocidio.
"Se lo debemos a al víctimas, tiene que ser nuestro mensaje de esperanza, para su futuro y para que los culpables pasen ante la justicia y penen por sus acciones", ha remarcado el ministro español.
Por lo pronto, las "Prioridades de Madrid" salidas de la conferencia hablan de "apoyar un papel de la Corte Penal Internacional" para juzgar los crímenes más graves, en especial los cometidos por motivos de religión o etnia, y a una iniciativa del secretario general de la ONU para crear un mecanismo, no jurisdiccional, que recoja pruebas de los crímenes cometidos por DAESH en Irak. Se habla asimismo de formación de expertos forenses y asistencia para identificar y documentar a las víctimas.
Otras ideas planteadas en la Conferencia como necesarias para facilitar el retorno son el desminado y la reconstrucción de las áreas afectadas -en Nínive un 65 por ciento de las casas está parcialmente dañado, un 32 por ciento quemado y un 3 por ciento totalmente destruido--, programas de microcréditos y de recuperación agrícola y programas especiales de apoyo a mujeres y niños.
Junto a ello, es necesario ayudar a los desplazados a obtener documentos de identificación y promover unas instituciones que incluyan a todas las comunidades. También en el ámbito de la educación se prevén programas de formación en la tolerancia, incluida una reforma de los currículos que enseñe la historia de diversidad cultural de la región y el respeto por la pluralidad, así como evaluar el daño sufrido por el patrimonio cultural y restaurar los monumentos con especial significado para los distintas comunidades religiosas.
MÁS ALLÁ DE LA SOLIDARIDAD
"Más allá de la solidaridad que debe dirigirse a todas las víctimas de conflictos y violencia, hay una necesidad acuciante de proteger a las comunidades y culturas cuya mera existencia está en peligro en Siria e Irak", dice el texto de prioridades.
Los participantes en la conferencia han expresado su apoyo al Gobierno iraquí en sus esfuerzos por liberar el territorio de DAESH y por restaurar la seguridad y la estabilidad en el país, y conseguir la reconciliación nacional.
El documento recoge también la necesidad de atender las necesidades humanitarias de los desplazados y de los refugiados en otros países, y de apoyar a los países que los acogen, en particular Jordania, Turquía, Líbano e Irak.
En el evento han participado como invitados especiales el arzobispo de Basora (Irak), Habib Hermiz Jajou Al Nawfali y el obispo de Kirkuk (Irak), Yousif Thomas Mirkis, ambos de la Iglesia católica caldea; la activista y víctima yazidí Nadia Murad, premio Sajarov del Parlamento Europeo; el embajador de UNESCO por la Paz y Embajador del Proyecto para la No Violencia, Naseer Shamma (iraquí de confesión musulmana); el diputado iraquí Yonadam Kanna, cristiano asirio y el arzobispo de Aleppo (Siria), Jean Clement Jeanbart, administrador de la Iglesia griega melkita.