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CIU prepara sus enmiendas a la reforma de la constitución

Los nacionalistas catalanes pretenden que las comunidades limiten su propio déficit

CIU apura el plazo, que termina a las 14:00 horas de este jueves, para presentar el paquete de enmiendas que modifica la reforma de la constitución que pone techo al déficit del Estado y limita el gasto. Mientras el PSOE y PP continúan sus negociaciones para que el partido catalán les de su apoyo, el principal escollo está en la limitación del déficit que, a su juicio, debe corresponder a las comunidades.  El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura que confía en el "sentido de la responsabilidad" y la "moderación" de CiU de cara al segundo trámite en el Congreso este viernes para la reforma de la Constitución.
El paquete de enmiendas que tiene previsto presentar los nacionalistas catalanes a la reforma de la constitución, que se votará este viernes en el Congreso, pretenden que las propias comunidades autónomas limiten su déficit en sus parlamentos y que se fije un límite al principio de solidaridad.
Estas exigencias echarían por tierra el acuerdo PSOE-PP que establece que el déficit debe estar sujeto a las limitaciones que fije la UE y que permite para las Comunidades Autónomas un déficit del 0,14% de su PIB.
El presidente del Gobierno ha apelado al "sentido de la responsabilidad" y la "moderación" de CiU de cara al segundo trámite en el Congreso este viernes para la reforma de la Constitución. No obstante, ha aclarado que "algunas de las cosas que propone Josep Antoni Duran i Lleida son difíciles de incorporar".
Zapatero ha señalado a este respecto que "la reforma no tiene que ver con la distribución territorial del poder", sino que se trata de llevar la norma de la ley de estabilidad presupuestaria la Constitución para hacerla más fuerte".
Las enmiendas del PNV
Por su parte, el PNV planteará dos enmiendas a la proposición de reforma constitucional para limitar el déficit acordada entre el PSOE y el PP, con el fin de que el artículo 135 de la Carta Magna reconozca a "los territorios forales" y recoja el derecho de autodeterminación, con el fin de que los vascos decidan si quieren tener una soberanía propia o compartida "con otros pueblos".
El portavoz del Grupo Vasco en el Congreso, Josu Erkoreka, que ha presentado las enmiendas en una comparecencia ante los medios de comunicación celebrada en la sede de Sabin Etxea de Bilbao, ha reclamado al lehendakari, Patxi López, que "ordene" a los nueve diputados del PSE-EE que voten contra la modificación del texto constitucional, si realmente está en contra de la reforma de la Carta Magna, como "ha predicado".
Además, ha lamentado que no haya sido el Gobierno vasco el que haya reclamado, como hace una de las enmiendas del PNV, que en el artículo 135 de la Constitución se incluya la mención a "los territorios forales" para ser autorizados por Ley o norma foral para emitir deuda pública, junto al Estado y las comunidades autónomas.
Los nacionalistas vascos, además, presentarán una segunda enmienda en la que pide que la Constitución contenga el derecho de autodeterminación del pueblo vasco, para que decida "libre y democráticamente su estatus", dotándose de "un marco propio o compartiendo, en todo o en parte, su soberanía con otros pueblos".
De cualquier forma, PSOE y PP agotan los últimos cartuchos para cvonvencer a los nacionalistas, especialmente a CiU. El presidentre del Gobierno ha contactado por teléfono con los portavoces y los dirigentes de los partidos minoritarios, en especial, con CiU y PNV. A los socisliasta les valdría una abstención de CiU, que en el primer trámite se negó a votar. 
Cristóbal Montoro, coordinador de Economía del PP, reclamó "prudencia" en los discursos políticos y mostró su disposición a abordar "el mayor acuerdo político posible para llevar adelante la reforma". El dirigente explicó que PP y PSOE están "abiertos a las presencias e iniciativas de otras formaciones". Por eso, aún no hay un "pacto cerrado".
El popular hizo hincapié en que "lo que está en juego es la credibilidad de España como miembro del euro" y aclaró: "El planteamiento de la reforma no es el triunfo de ninguna ideología, sino la aplicación de reglas comunes y de sentido común, como equilibrar las cuentas públicas".