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La célula yihadista, cuyo líder deseó ver a las Infantas "bajo los escombros", pide la nulidad del juicio

Los siete integrantes de una célula yihadista desarticulada en 2015 acusados de difundir propaganda yihadista y de seleccionar a través de las redes sociales a jóvenes susceptibles de ser captados para actuar como 'lobos solitarios' o viajar a Siria para hacer la yihad han pedido la anulación del juicio al ver vulnerado su derecho de defensa, ya que, en su opinión, se han "adulterado" pruebas y las acusaciones no han concretado por qué hechos van a ser juzgados.
La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha suspendido la sesión de este lunes para estudiar las cuestiones previas expuestas por los siete acusados, que han destacado que se ha vulnerado su derecho de defensa. Se enfrentan a penas de entre 10 y 12 años de prisión por un delito de integración en organización terrorista por abrir hasta 42 perfiles en Facebook, Twitter, Google+, Youtube y Tuenti para apoyar al Estado Islámico, según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía.
No obstante, la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, ha anunciado que si no se llega a un acuerdo de conformidad, habrá que reestructurar el calendario del juicio --programado en un principio hasta este viernes 16 de diciembre-- ya que "por la lógica y la experiencia" es imposible realizarlo en "cinco días".
Al principio de la vista oral, el fiscal José Perals ha solicitado la admisión de una prueba --que contenía un disco duro con información relacionada con la investigación--, algo que ha supuesto una "sorpresa" para las defensas, ya que ésta no ha sido presentada durante la instrucción y ahora, una vez comenzado el juicio, no pueden pronunciarse sobre si afecta a sus defendidos o no.
PRUEBAS MANIPULADAS
El abogado del líder del grupo, Abdelouahab Tahtah --para el que el Ministerio Público pide 12 años de prisión--ha manifestado su intención de anular el procedimiento ya que, a su juicio, se han "adulterado" y "manipulado" la cadena de custodia de pruebas. Tahtah escribió en una anotación localizada en su domicilio que Felipe VI solo verá "el dolor de la pérdida de los hijos" cuando sus "dos preciosas hijas" se encuentren "debajo de los escombros".
La también acusada Nassira Benayad ha subrayado su derecho de defensa esta vulnerado ya que las acusaciones no han concretado qué imágenes, vídeos o mensajes son susceptibles de delito, sino que sólo han precisado cómo se realizaba la supuesta actividad delictiva, es decir, por Internet. "Las defensas deben saber los hechos por los que son acusados", ha demandado el abogado de Benayad.
Asimismo, el letrado defensor de Younes Tourabi Chouhaidi (nacido en Ciudad Real) ha hecho hincapié en que se han vulnerado los derechos fundamentales de libertad personal domicilio, motivación y libertad de expresión de su defendido. Según ha explicado, "lo único" que hay en contra de su defendido es que "no le parecía muy bien" cómo estaban tratando los medios de comunicación la situación terrorista en Francia, y por eso, ha recordado, Tourabi Chouhaidi "lleva 20 meses en prisión".
Por otro lado, los acusados han enfatizado también que los volcados que se hicieron de las páginas webs se hicieron sin hacer constar la "fidelidad" de los contenidos.
Por su parte, el fiscal José Perals ha rechazado todas estas cuestiones previas presentadas ante el tribunal y ha aseverado que las pruebas incautadas has sido validadas por los tres jueces que han instruido la causa.
INTENSA LABOR DE DEFENSA DE LA YIHAD
Según relata el escrito de acusación de la Fiscalía, el grupo seleccionaba a los jóvenes, algunos menores de edad, para ser reclutado a partir de las opiniones de los distintos usuarios.
Establecían contacto directo con ellos y, en último lugar, les ofrecían la posibilidad de comunicarse con un marroquí ubicado en Turquía, Mohamed El Amin, encargado de completar las conexiones necesarias para trasladarles a Siria o Irak.
Elaboraban y difundían mensajes de odio a los que no profesan la religión musulmana, en especial, judíos y norteamericanos. También realizaban "una intensa labor de defensa de la yihad mediante campañas de desinformación y de justificación de las acciones terroristas.
Para el grupo, la yihad es el "único camino" y para apoyarla publicitan "las decapitaciones" y la justifican asegurando que es la forma de muerte donde se provoca "menos dolor". También difunden actualidad sobre la organización terrorista, sus maniobras y entrenamientos y sus acciones armadas, secuestros y ejecuciones.
Además, los siete acusados incitaban a las acción y transmitían directrices operativas con frases como "haz explotar la tierra y déjala como una llama, corta al hereje en trozos, aplasta a los calumniadores, no dejes con vida a ningún judío...".