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El camarero que increpó a Pablo Iglesias: "Estoy en paro por su culpa"

Alberto Casillas, el camarero que increpó el pasado lunes a Pablo Iglesias en un desayuno informativo, ha culpado al líder de Podemos por estar en paro después de que se haya visto obligado a renunciar a su trabajo tras recibir amenazas de muerte a través de las redes sociales y en persona.

"Estoy en paro por culpa de Pablo Iglesias. Él es responsable por omisión de las amenazas que estoy recibiendo", ha aseverado a Europa Press Casillas, un camarero de 51 años que hasta ahora trabajaba en un restaurante situado en el Paseo del Prado.
El pasado lunes, Casillas se coló en un desayuno informativo e increpó a Iglesias por su relación con el Gobierno venezolano, dado que su mujer y su hija viven en Venezuela, donde él vivió 30 años. En el desayuno, pidió a Iglesias que explicará por qué una fundación relacionada con su partido recibió una ayuda de 3,7 millones de euros del Gobierno de Venezuela.
Desde entonces, ha recibido amenazas de muerte a través de las redes sociales y en su propia casa, dado que se ha publicado la dirección de su vivienda y se ha difundido una foto de la puerta de su domicilio. También ha recibido insultos en la puerta del restaurante donde hasta ahora trabajaba, motivo que le ha llevado a renunciar para no perjudicar a sus compañeros.
Casillas ha señalado que ya ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional. Considera que Iglesias es uno de los responsables por omisión de estas amenazas, dado que a su juicio las mismas provienen de simpatizantes del líder de Podemos.
En concreto, el camarero reprochó a Iglesias que su esposa no puede "comprar papel higiénico ni comida" por culpa del Gobierno del país y le inquirió si les había asesorado en esa cuestión. "En Venezuela están matando a los jóvenes", le recriminó poco antes de ser expulsado de la sala.
Pasados unos días, Casillas insiste en que prefiere "comer pan duro recogido del suelo que un solomillo y tener que doblegarse ante el Gobierno dictatorial de Venezuela". "Mi delito fue pedirle explicaciones", ha dicho.