Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Díez Usabiaga cree que el proceso independentista necesita "una estación previa con mayoría cohesionada"

Afirma que el movimiento abertzale no ha sabido "dar el salto del autonomismo a un marco nacional de soberanía"
El ex secretario general de LAB, Rafael Díez Usabiaga, encarcelado en la prisión cántabra de Santoña, ha asegurado que el proceso independentista necesita "una estación previa con mayoría cohesionada en torno a un estatus político basado en el reconocimiento nacional y el respeto a la voluntad de la sociedad vasca".
En una entrevista concedida a Gara, recogida por Europa Press, Díez Usabiaga, único encausado del caso Bateragune que permanece en prisión, lamenta además que el movimiento abertzale no haya sabido "dar el salto del autonomismo a un marco nacional de soberanía".
A su juicio, cuando se llega a esas encrucijadas, al PNV "le entra vértigo para plantarse ante el Estado temiendo perder la centralidad y hegemonía" en Euskadi, mientras que a la izquierda abertzale "nos cuesta fijar objetivos tácticos, como logros irreversibles, en la senda independentista".
No obstante, el ex secretario general de LAB defiende que existen "los ingredientes para avanzar tanto en la vertebración del sujeto nacional como en la consolidación de una mayoría institucional y social por la construcción del Estado vasco".
Cuestionado por lo que hace falta para culminarlo, considera que "no podemos saltarnos fases pensando que la sociedad se va a convertir milagrosamente en independentista".
"Ese proceso necesita una estación previa con una mayoría social cohesionada en torno a un estatus político basado en el reconocimiento nacional y el respeto, sin límite alguno, a la voluntad democrática de la sociedad vasca. Es decir, constituir un marco político donde poder vertebrar el sujeto nacional y disponer de soberanía para construir política y socialmente la democracia vasca", valora.
BILATERALIDAD
Asimismo, reconoce que no ve condiciones para que se produzca una "bilateralidad real" entre Euskadi y el Estado, y ve "preocupante" la posición del PNV al "otorgar al unionismo una doble opción de veto". "Uno, en el ámbito vasco, cuando el PNV habla de la necesidad de integrar a fuerzas unionistas (PP o PSOE) y, luego, otro segundo espacio en Madrid en una hipotética negociación", expresa.
En su opinión, tras la "fase Ibarretxe", en el PNV está dibujándose un "neo-regionalismo cuyo objetivo, si tienen margen de maniobra, pasa por dar una mano de pintura al actual edificio autonómico con alguna referencia, sin solidez jurídica, a la realidad nacional vasca y una ley de consultas española como sucedáneo del derecho a decidir".
"Sería una nueva versión del 'vivir cómodos en España', embadurnada con proclamas de pragmatismo y renegando de la opción independentista", incide.
ETA
Por otro lado, y cuestionado por el proceso de paz, acusa al Estado de haber boicoteado "la bilateralidad" en ese proceso para "frenar el cambio político en un contexto de crisis del bipartidismo, desafío independentista en Catalunya e irrupción de Podemos".
"Las variables del proceso de paz (desarme, presos, víctimas) deben integrarse en el propio proceso de cambio. En esta legislatura el proceso avanzará desde la interrelación del unilateralismo de ETA, las iniciativas y movilizaciones sociales, la acción institucional desde Gasteiz e Iruñea y la presión internacional", indica.
Además, lamenta que los estados español y francés "no tienen ningún interés en construir un escenario de paz en nuestro país", pero valora que ahora "es el propio pueblo quien ha asumido la tarea de seguir dando pasos unilaterales en la consolidación del nuevo escenario".