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El yihadista de San Sebastián se radicalizó pese al apoyo de una ONG para que viviera del boxeo y la fontanería

La Policía le acusa de buscar a jóvenes en riesgo de exclusión social para captarlos como futuros combatientes
Mehdi Kacem, el marroquí de 26 años detenido en San Sebastián por la Policía Nacional, se radicalizó hasta el extremo de liderar una célula yihadista con información para volver a atentar en Francia pese a contar con el apoyo de una ONG española que le ayudó a conseguir los papeles para que viviera del boxeo y de la fontanería.
La ONG que le prestó la ayuda es Kolore Guztiak, una asociación con fondos de la Diputación de Guipúzcoa que trabaja con jóvenes como Mehdi Kacem en riesgos de exclusión social. Con 20 años, su madre lo envió a España tras estudiar en Marruecos hasta el Bachillerato, y aquí pasó por Castilla-La Mancha y por Cataluña hasta llegar al País Vasco.
Mehdi Kacem contó su testimonio en un reportaje para 'Noticias de Gipuzkoa' el 12 de marzo de 2015. Por entonces tenía 24 años y había pasado de dormir en las calles a pelear por el título de campeón de boxeo en esta provincia. También hacía prácticas en una fontanería en Errenteria.
"Estoy muy ocupado y el boxeo me sirve para relajarme, es una gran ayuda", decía este joven detenido este lunes en el barrio de Polloe de San Sebastián gracias a una operación de la Policía, con información del CNI y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos.
Mehdi Kacem comenzó a boxear en 2008 y fue tercero en el campeonato de Marruecos. "Conocer a los amigos de Kolore Guztiak ha sido muy importante", decía siete años después este joven, que también reconocía que pasaba la mayor tiempo de su tiempo entre Beasain --donde vivía-- y San Sebastián.
El presunto yihadista fue arrestado en un chalé situado en el número 4 del Paseo Maestro Arbos a donde se han desplazados especialistas de la lucha antiterrorista y de la Policía Científica en busca de pruebas de ADN. Tras casi ocho horas de registro, abandonaron la vivienda con cuatro cajas.
La Policía investiga a este marroquí por ser el líder de una célula yihadista que hacía uso de las redes sociales y no dudaba en acercarse a jóvenes en riesgo de exclusión social, aprovechando su condición de profesor de boxeo para ganarse su confianza.
El detenido estableció conexiones con otros dos arrestados con anterioridad en Marruecos y Francia. Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Europa Press han precisado que esta célula disponía de instrucciones que buscaban repetir en Francia atentados como los perpetrados en París el 13 de noviembre de 2015 con terroristas suicidas o el del pasado 14 de junio en Niza, en esta ocasión recurriendo a un camión de gran tonelaje.
El detenido comenzó a compartir piso con otro de los integrantes del grupo que, hasta ese momento, no había mostrado ningún signo de comportamiento radical pero que, tras cinco meses de convivencia, comenzó a exhibir en redes sociales contenidos vinculados a DAESH, iniciando así una etapa de adoctrinamiento bajo la dirección del arrestado.
SE PRESTABAN AYUDA ECONÓMICA
En su última fase de radicalización, este segundo miembro del grupo dejó de asistir a clases y limitó su relación social al detenido, que le dio instrucciones para viajar de Guipúzcoa a Turquía y le envió dinero para su estancia en ese país. Finalmente, éste, tras una orden emitida por España, fue detenido en Marruecos donde manifestó que había recibido un pendrive de la organización terrorista DAESH con diferentes instrucciones.
La peligrosidad e importancia del detenido hoy en San Sebastián dentro de la estructura de DAESH quedó acreditada tras establecerse su conexión con un tercer miembro de la célula, arrestado el pasado 20 de noviembre de 2016 en Estrasburgo por las autoridades francesas.
Los investigadores comprobaron que los tres componentes del grupo terrorista habían coincidido en el mismo periodo de tiempo en San Sebastián (Guipúzcoa) y que entre ellos se habrían prestado soporte económico.