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Romeva defiende que "las secesiones" no son por sí mismas contrarias al derecho internacional

Ve el poder de un estado en la voluntad del pueblo, el principio democrático y la dignidad humana
El conseller de Asuntos y Relaciones Institucionales y Exteriores y Transparencia, Raül Romeva, ha defendido este jueves que "las secesiones" no son por sí mismas contrarias al derecho de autodeterminación.
Lo ha dicho en la presentación del seminario 'El derecho de autodeterminación en el siglo XXI', y ha sustentado su argumento en una sentencia de 22 de julio del 2010 del Tribunal Internacional de Justicia para afirmar que "las secesiones no son por sí mismas contrarias al derecho internacional, incluso si se ejercen fuera del derecho de autodeterminación de los pueblos".
"El derecho de autodeterminación de un pueblo no agota la posibilidad de creación de un nuevo estado por la vía democrática" sin vulnerar el derecho internacional, ha advertido Romeva, después de que fuentes del Govern explicaran el miércoles que su Conselleria, junto con la del vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras, serán los responsables de la compra de urnas del 1-O.
El conseller de Exteriores ha explicado que el seminario abordará el derecho de autodeterminación como un concepto interpretable con la aspiración de delimitar el ámbito subjetivo "del que se puede poner en práctica".
Ha recordado la evolución de la aplicación del derecho de autodeterminación en el siglo XX, desde los pueblos coloniales, pasando por los pueblos subyugados, después los indígenas y ahora "situaciones de minorías o minorizadas dentro de un Estado, que reclaman ser independientes".
"No se trata sólo de hablar de este derecho en sí mismo, sino de entender que lo que hacemos es interpretar el poder estatal en la medida si entronca con la voluntad del pueblo, el principio democrático y, finalmente, la dignidad humana", ha sentenciado Romeva.
En ese sentido, ha asegurado que desde la lógica catalana, la demanda de la ciudadanía es poder realizar un referéndum de independencia, "un caso ideal para explorar los límites del derecho a la autodeterminación".
Romeva cree que la situación en Cataluña puede proyectarse en el exterior como "un caso de estudio, un laboratorio" en la dinámica global actual sobre el derecho a la autodeterminación.