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Rajoy achaca las tirantes relaciones con Venezuela a que a él le gusta la democracia

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha achacado las tirantes relaciones que mantiene con el Gobierno de Venezuela a que a él le gusta la democracia, en el marco de la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, que se celebra en la ciudad de Veracruz (México).

Preguntado por su mala relación con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha indicado que procura tener "las mejores relaciones posibles" y que va a seguir intentándolo. "Pero a mí me gusta la democracia y tengo derecho a que me guste", se ha limitado a decir, en una entrevista con una televisión mexicana.
Maduro decidió llamar a consultas a su embajador en Madrid en señal de protesta por que Rajoy recibiera a la mujer del líder opositor Leopoldo López y expresara su preocupación por su detención en un penal venezolano acusado de ser el instigador de las revueltas violentas entre estudiantes y el Gobierno de Maduro.
A Rajoy también se le ha preguntado por Cuba, pero se ha limitado a señalar que "el mundo algo ha cambiado" desde la revolución cubana del 59 que terminó con la dictadura del general Batista y desembocó en el régimen castrista.
Optimista mensaje económico
El presidente del Gobierno español, además, ha llevado a México un claro y optimista mensaje económico. España será el país de la Zona Euro que más crecerá y donde más subirá el empleo el año que viene. Solo hace falta un requisito, dice Rajoy: que continúen las reformas de su Gobierno.
"España, en materia de política económica no puede dar ni un solo paso atrás", dice, "y cualquier rectificación de los hecho comenzaría a ser un grave error".