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Blasco dice "no haberse aprovechado de su cargo" en el juicio por el 'caso Cooperación'

Rafael Blasco en el banquillo durante la primera sesión del juicio por el 'caso Cooperación'EFE

Rafael Blasco, exconsejero valenciano de Solidaridad y Ciudadanía con Francisco Camps, se ha sentado este martes en el banquillo de los acusados en el inicio del juicio de la primera pieza del 'caso Cooperación', en la que se investigan presuntas irregularidades en la concesión de subvenciones a la Fundación Cyes y por la que se juzgan posibles desviaciones de ayudas al Tercer Mundo. A su llegada a los juzgados ha asegurado estar con la conciencia "muy tranquila" y con la "convicción" de no haberse "aprovechado nunca de ningún cargo público" por el que ha pasado.

Blasco se ha pronunciado en estos términos en declaraciones a los medios de comunicación a su llegada al tribunal valenciano, donde desde este martes y previsiblemente hasta el próximo 11 de marzo se le juzga junto a otras ocho personas por la pieza primera del 'caso Cooperación', en la que se investigan presuntas irregularidades en la concesión de ayudas desde la extinta Consejería a la Fundación Cyes.
Blasco ha llegado al TSJCV a las 8.50 horas --el comienzo de la vista está previsto para las 9.30 horas--, en un vehículo particular, y se ha parado a atender a los periodistas que le esperaban en la puerta. Minutos más tarde se ha presentado en el órgano judicial su abogado, Javier Boix.
En sus declaraciones a los medios, el exconsejero, quien también fue diputado 'popular' en las Corts, ha afirmado que llega al juicio "con mucha seguridad, con mucha tranquilidad, confiando en la justicia y convencido plenamente" de su "inocencia", y todo ello "después de casi tres años de un juicio paralelo en el que no se ha tenido en cuenta la presunción de inocencia y en el que se han vulnerado derechos fundamentales", ha apostillado.
Según él, "es el momento de la verdad", y se ha mostrado convencido de que este juicio "va a permitir aclarar todas las cosas": "soy una persona que llego con la conciencia muy tranquila, con la convicción de no haberme aprovechado nunca de ningún cargo público" por el que ha pasado.
Además, Blasco ha resaltado que sus recursos económicos y sus medios son en estos momentos "menores" de los que tenía cuando comenzó su andadura política, y por lo tanto entiende que "es el momento de clarificar estas cosas con tranquilidad, seguridad y dejar hablar a la justicia". "Y cuando esto termine --ha agregado-- estoy seguro de que vamos a poder hablar de muchas más cosas".
Junto a Blasco y Tauroni, el resto de imputados en esta pieza son el que fuera subsecretario de la Consejería de Solidaridad, Alexandre Catalá; el exdirector general, Josep María Felip; el exjefe del servicio de Cooperación, Marc Llinares; el exjefe de gabinete de Blasco, Xavier Llopis; la exsecretaria de Cooperación, Tina Sanjuán; el presidente de la Fundación Cyes, Marcial López; y una trabajadora de esta fundación, Josefa Cervera Tomás.
Una vez comenzada la vista, Javier Boix, abogado del exconsejero Blasco, ha planteado dos cuestiones previas a la sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que juzga a su cliente  en las que alega vulneración de derechos fundamentales a la tutela judicial efectiva de su cliente y plantea la vuelta a instrucción para unificar las dos piezas en las que se dividió la causa --ésta y la que aún se encuentra en investigación-- por seguridad jurídica.
El letrado -que ha aportado además dos pruebas documentales- ha alegado que su cliente ha sufrido una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías ya que se le juzga por delitos relacionados a una falsedad documental por los que no había sido inicialmente imputado y sobre los que nunca declaró en la fase de instrucción.
De esta manera, ha sostenido que no ha tenido ocasión de defenderse sobre "imputaciones falsarias" por lo que ha reclamado a la sala que se estime vulnerado el derecho de Blasco "a no ser objeto de acusaciones sorpresivas" de las que no se pudo defender durante la instrucción y por las que nunca fue imputado.
De acuerdo con el letrado, estas acusaciones sobre falsedad documental surgieron a raíz de declaraciones prestadas en marzo de 2013 tras la documentación presentada por la Abogacía de la Generalitat ante Fiscalía sobre la legalidad de las ayudas concedidas a la Fundación, momento en que el ministerio público vio la posibilidad de formular la nueva imputación por hechos no atribuidos inicialmente.
En esta línea, ha alegado que ni en el auto por el que el juzgado de instrucción inicial remitió el caso al TSJCV ni en el de aceptación de asunción de competencias existe nada sobre estos hechos nuevos por los que Blasco no fue preguntado. Por ello, sostiene que la petición de imputación por este delito por parte de la Fiscalía sobrevino dos años después de "supuesta investigación secreta y bastantes meses de instrucción" y ha sostenido que el ministerio público debería haber solicitado entonces la ampliación de acusación a Blasco.
Asimismo, el letrado ha pedido a la sala que acuerde la retroacción de las actuaciones a la instrucción para que se unan las dos piezas en las que finalmente quedó separada la causa por "seguridad jurídica" ya que considera que en este caso se podría llegar a tener "dos sentencias contradictorias" o bien que una resolución judicial en esta causa condicione el fallo de la otra, algo que sería "inadmisible", cuando existe un mismo "elemento nuclear acusatorio".
"Armas de defensa"
En esta línea, ha cuestionado que "por razón de una subvención u otra" se haya dividido el caso en dos piezas cuanto se debe "favorecer que la defensa sea única" y, con la celebración de esta primera vista, "las armas de defensa serán conocidas en el segundo procedimiento". Para el letrado, con la unidad de la causa, aunque hubiera dilación, impera la "seguridad jurídica" y el derecho de defensa. En ese caso, el juicio sería "lo más tardar con el otro, ni un día más".
El letrado ha considerado además que, en esta causa, para las acusaciones, era "esencial" traer a colación que existe una "íntima relación" de Blasco con el único acusado en prisión, el empresario Augusto César Tauroni, cuando sostiene que han "fracasado" en este intento tanto a la hora de poder imputar pagos de uno a otro -porque no se ha imputado cohecho-- como en determinar que hubiera cuentas corrientes o negocios comunes.