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El PSOE avisa que se abstendría en el CETA aunque su voto significase bloquear la aprobación del tratado

Pedro Sánchez inicia una ronda de llamadas con los barones para explicarles el cambio de posición
El PSOE ha explicado este lunes que su viraje ante el tratado de libre comercio entre Canadá y la UE (CETA, por sus siglas en inglés) pretende ser un "serio aviso" de que esta formación "no se va a tomar a la ligera aspectos criticables" de futuras negociaciones sobre acuerdos de este tipo.
Así se ha expresado este lunes el secretario de Economía del partido, Manuel Escudero, quien ha afirmado que el PSOE se abstendría en la votación para ratificar el CETA incluso en el caso de que esa postura tuviera como consecuencia que el proceso de ratificación en todos los Estados miembros se atascase en España.
Si ese escenario se produjera --no se espera que ocurra porque puede salir adelante la ratificación con el respaldo de otros partidos-- España tendría "cierto margen de maniobra" para modificar las "medidas perniciosas" que introduce el CETA, ha opinado Escudero.
Las principales reservas que tiene el PSOE de Pedro Sánchez con el CETA tienen que ver con el sistema de arbitraje semipúblico que crea para la resolución de conflictos y que, en su opinión, favorece a los grandes inversores. Pero los socialistas también critican la falta de transparencia con la que se han llevado a cabo las negociaciones del tratado. Por ello, proponen que en el Congreso se cree una comisión permanente de estudios sobre futuros tratados comerciales.
Escudero ha hecho autocrítica respecto de la forma en que el PSOE comunicó este viraje, que dio a conocer con un tuit la presidenta del partido, Cristina Narbona, antes de que la nueva dirección se lo comunicara a los parlamentarios y eurodiputados socialistas.
Ha achacado esa falta de coordinación a que la nueva Ejecutiva "ha aterrizado a la carrera" y está intentando "ordenar" sus filas. En cualquier caso, ha precisado que el cambio de posición del PSOE ante el CETA viene de las resoluciones que los socialistas votaron en el 39 Congreso Federal celebrado los pasados 17 y 18 de junio.
RONDA DE SÁNCHEZ
Para explicar este cambio de posición ante el CETA a todas las federaciones, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha iniciado una ronda de llamadas con todos los líderes regionales del partido, han informado fuentes socialistas.
El valenciano Ximo Puig ha sido el barón que con más claridad ha cuestionado el cambio de postura del partido en este tema, por considerar que el CETA tendría enormes beneficios para las exportaciones de su comunidad.
Escudero también ha explicado que los socialistas no votarán en contra del CETA porque quieren dejar claro que están a favor del multilateralismo y del comercio internacional, pero que abogan por regulaciones más justas. Dicho con otras palabras, defienden una posición intermedia entre el apoyo sin ninguna objeción a este tipo de tratados por parte del PP y el proteccionismo que defienden otras formaciones de izquierda.