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PP, PSOE y Cs se niegan a que el Congreso acepte la convocatoria unilateral del referéndum catalán

También Unidos Podemos-En Comú critica la propuesta del PDeCAT, aunque la apoya porque entiende que la culpa es del PP
El PP, el PSOE y Ciudadanos han rechazado en el Pleno del Congreso una moción del PDeCAT en la que se llamaba a aceptar el referéndum sobre la independencia de Cataluña que ha convocado el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para el próximo 1 de octubre. Incluso Unidos Podemos-En Comú ha criticado la iniciativa, que tacha de "confusa" y "contradictoria, pero ha anunciado que la acabará apoyando por entender que la culpa de esta situación la tiene el Gobierno del PP.
Se trata de una moción derivada de la interpelación que el diputado Jordi Xuclà dirigió el pasado 17 de mayo a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Inicialmente la antigua Convergència instaba al Gobierno a pactar con la Generalitat la celebración de un "referéndum de autodeterminación" en Cataluña, incluyendo en esa negociación la fecha, la pregunta y las condiciones de aplicación del resultado, pero aquel texto se quedó desfasado a los pocos días porque Puigdemont anunció tanto la fecha de la consulta como el texto de la pregunta que quiere que contesten los catalanes.
Por ello, el PDeCAT registró un nuevo texto, que se ha debatido este miércoles, en el que ya no cabe la negociación previa de la consulta. En concreto, la redacción actualizada insta al Gobierno a "respetar la decisión adoptada por el presidente de la Generalitat" de convocar el referéndum "para que los catalanes y las catalanas decidan sobre el futuro político, en cumplimiento del mandato democrático surgido de las urnas y después de reiteradas llamadas al acuerdo".
DIÁLOGO, PERO DESPUÉS
La formación independentista propone que, ya después del referéndum del 1 de octubre, se intente "encontrar el espacio institucional parlamentario en el Congreso para dialogar con las autoridades catalanas ante la pérdida de voluntad de diálogo del Gobierno del Estado".
En la moción, defendida ante el Pleno por Xuclà, también se respalda la oferta de Puigdemont para "explicar en el Congreso la iniciativa política para abordar, desde el diálogo, la posibilidad de articular respuestas compartidas, acordes con el momento social y político que vive Cataluña".
La iniciativa ha recabado el respaldo tanto del PNV como de Esquerra (ERC), cuyo portavoz, Joan Tardà, ha insistido en que el referéndum indepedentista se va a llevar a cabo y que "sólo podrán impedirlo por la fuerza, por la violencia". "Y la sociedad española no se lo permitirá", ha proclamado.
También el grupo de Unidos Podemos-En Comú ha dado a entender su respaldo a la moción, aunque al mismo tiempo ha descalificado el texto por resultar "confuso" y "contradictorio". Xavier Domènech, de En Comú, no entiende que el PDeCAT pida respeto para su hoja de ruta unilateral y a la vez diálogo y respuestas compartidas, y que proponga un foro sobre Cataluña después del referéndum cuando aspiran a estar fuera de España al día siguiente de la consulta.
Si al final apoyan la moción es porque, según Domènech, coinciden en que "el problemas principal deviene del PP" y de sus "pulsiones represivas". "Por eso, nosotros no nos vamos a abstener", ha comentado, reprochando al PDeCAT su abstención en la moción de censura de hace una semana que pretendía precisamente desalojar al PP.
Por su parte, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha dejado su "no rotundo" va la moción del PDeCAT, partido al que identifica con la corrupción, los recortes y la parálisis de Cataluña. "No van a ser ustedes los protagonistas del futuro de Cataluña", ha proclamado.
ESTO NO ES DIÁLOGO, SINO UNILATERALIDAD
Al igual que Ciudadanos, el PSOE ha señalado que la propuesta de la antigua Convergència "no va de diálogo ni de negociación". "Esto no va de sentarnos a hablar porque han renunciado a negociar --ha enfatizado Mertixell Batet, del PSC--. Esto no va de democracia porque no les importa vulnerar la ley. Están en la unilateralidad para conseguir un objetivo, que no es la democracia ni el diálogo, sino la independencia".
Aun entendiendo la "desesperación" de los soberanistas por el "callejón sin salida" en que a su juicio ha derivado el conflicto, Batet ha avisado que "su desesperación no puede condenar a toda la sociedad catalana de caer en el abismo". "Salgan a la calle y confiesen: el Rey está desnudo".
Por último, el secretario general del Grupo Popular, José Antonio Bermúdez de Castro, ha pedido a los independentistas que cesen en su empeño porque "no existe el derecho de secesión, ni el derecho a decidir". "Lo que existe es el derecho a seguir construyendo juntos un futuro y para eso, sí, diálogo infinito", ha remachado.
En su opinión, la propuesta del PDeCAT y el anuncio del referéndum demuestran que "esto no es diálogo, sino una imposición y una falta de respeto a esta cámara", ya que lo que se intenta es el enfrentamiento, la división y el incumplimiento de la ley.