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La hija de Pujol lamenta que se dude de su contrato municipal por sus apellidos

Marta Pujol Ferrusola admite que solo uno de sus doce contratos con el Govern fue con concursoEFE

La hija del expresidente de la Generalitat Marta Pujol Ferrusola ha lamentado este lunes que las críticas por su contrato como arquitecta en el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt (Barcelona) se deben a sus "apellidos".

"En todos estos años nadie ha puesto en duda mi labor profesional; otra cosa es que ahora se haga una campaña por otros motivos", ha considerado a preguntas de los diputados en la comisión de fraude del Parlament sobre las supuestas irregularidades de su contratación en 1996, que era prorrogable por cuatro años, pese a lo que hoy sigue vinculada al Consistorio.
Ha explicado que la contrataron en 1996 cuando en Sant Vicenç de Montalt gobernaba una coalición CiU-ERC: "Me vinieron a buscar porque necesitaban un arquitecto, me hicieron una entrevista y me contrataron".
Ha explicado que no se convocó como plaza de arquitecta sino que se hizo como un servicio de consultoría externa, y que esto era "una práctica habitual" en los ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes.
Desde 1987 tenía un puesto similar en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona) y, hasta hoy, ha explicado que ha trabajado con corporaciones municipales de "todos los colores": mayorías absolutas de CiU, gobiernos de ICV, tripartitos y del PP.
A preguntas del diputado de ERC Oriol Amorós, Marta Pujol ha explicado que, tras licenciarse como arquitecta en 1987, entre 1988 y 1997 obtuvo 12 encargos de la Generalitat, que contrató sus servicios para varios proyectos de obra pública, y ha asegurado que todos los encargos fueron "según la legislación vigente".
La hija del expresidente Pujol, con su padre al frente de la Generalitat, hizo un estudio sobre las modificaciones de las normas subsidiarias en la Cerdanya; una promoción de 102 vivienda en Calella; otra promoción en el mismo municipio de otras 72 viviendas, y otra en el municipio de Blanes.
Además, fue la arquitecta de un centro de atención primaria (CAP) en Sant Cugat del Vallès; un centro para ancianos en Vilafranca del Penedès; un centro asistido en Barcelona; otro CAP en Llavaneres; un archivo en Manresa y una escuela en Lliçà d'Amunt.
La arquitecta también logró un contrato para hacer el proyecto de un centro cívico en Sant Vicenç de Montalt, y ha asegurado que esto no era incompatible con el hecho de que fuera la arquitecta municipal del mismo municipio.
Trabajos para la Administración
Pujol ha expuesto que sus contratos con la administración representaron un 20% del volumen de trabajo de su despacho, y ha defendido que siempre trabajó mucho más para el sector privado que para el público, pese a que eran unos años en los que hacía mucha obra pública.
Ha lamentado que el Parlament vuelva a poner la lupa sobre sus proyectos, ya que en 1999 varios grupos de la Cámara ya exigieron explicaciones sobre las relaciones entre el despacho de Pujol y la administración pública: "Pensaba que ya había quedado lo bastante debatido", ha ironizado.
Pujol ha asegurado que nunca se entrevistó con consellers de la Generalitat para lograr contratos, y ha defendido que buscó encargos como arquitecta "repartiendo tarjetas" y buscando contactos como lo hubiera hecho cualquier otro arquitecto.