Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cinco asturianos aún no han dado señales a sus familiares

Cinco de los asturianos que se encontraban en el Nepal en un momento en el que el terremoto ha sacudido este país asiático siguen sin contactar con sus familiares, según han confirmado fuentes del Gobierno asturiano.

Otros tres, entre los que se encontraría el alpinista Jorge Egocheaga, que ya está recibiendo mensajes de ánimo en su perfil de Facebook, habrían ya confirmado que se encuentran en buen estado.
El Gobierno asturiano ha explicado que mantiene el contacto permanente con las familias de los que aún no han podido ser localizados, así como con el Ministerio de Exteriores y con la Embajada Española en Nueva Delhi. Tanto el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, como el director general de Justicia e Interior, José Luis Villaverde, están implicándose en las gestiones.
Fuentes del ejecutivo han explicado que siguen los intentos por contactar con estas personas aunque resulta difícil porque las comunicaciones se han visto afectadas por el temblor.
Más de 2.000 muertos
Al menos 2.152 personas han muerto y otras 4.743 han resultado heridas como consecuencia del terremoto de 7,9 de magnitud en la escala Richter, de acuerdo con el último balance ofrecido este domingo por la Policía nepalí.
El portavoz de la Policía, Kamal Singh Bam, ha precisado que estas cifras contabilizan las víctimas confirmadas hasta las 14:15 horas de este domingo, informa el portal de noticias local eKantipur. El grueso de los daños se han producido en las zonas residenciales más antiguas de la capital, Katmandú.
El Gobierno nepalí ha declarado crisis nacional y ha establecido un fondo de 500 millones de rupias nepalíes (casi 4,52 millones de euros) para la reconstrucción de las infraestructuras dañadas. Asimismo, ha solicitado la colaboración de todos los sectores de la sociedad para hacer frente a la tragedia.
El terremoto del sábado, que arrasó el densamente poblado valle de Katmandú y provocó una mortal avalancha en el Everest, es el más grave sufrido por Nepal desde el registrado en 1934, cuando hubo unos 8.500 muertos.
Réplicas
Este domingo se han registrado varias réplicas, incluida una de 6,7 en la escala Richter que se ha dejado sentir también en el norte de India, incluida su capital, y que ha ocasionado nuevas avalanchas en el Himalaya, según han informado montañeros.
"No hay ninguna manera de que podamos predecir la intensidad de las réplicas así que la gente tiene que estar alerta en los próximos días", ha prevenido el director de la oficina meteorológica de India, L.S. Rathore, citado por Reuters.
Por otra parte, las agencias humanitarias han alertado de que los hospitales del valle de Katmandú están sobrepasados y se están quedando sin suministros médicos.
Según Peter Olyle, de Save the Children, los hospitales apenas tienen ya espacio para almacenar los cuerpos y están agotando sus suministros de emergencia. "Es necesario que el Gobierno tome la decisión de enviar kits del Ejército", ha comentado desde Katmandú.
Afectados
Alrededor de 6,6 millones de personas residen en los 30 distritos que se han visto afectados por el terremoto, ha indicado en un comunicado la oficina de la ONU en Nepal. El coordinador residente de la ONU en Nepal, Jamie McGoldrick, se ha reunido con representantes del Gobierno nepalí para ofrecer ayuda y discutir las necesidades que hay.
"Estamos dispuestos a ayudar al Gobierno de Nepal a responder a esta terrible tragedia", ha señalado en el comunicado, recogido por la agencia Xinhua, asegurando que "se harán todos los esfuerzos para ayudar a los que necesitan nuestra ayuda". "Es necesario que actuemos rápido y de forma efectiva", ha defendido McGoldrick, con el fin de evitar que "se pierdan más vidas".