Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Millo asegura que el Gobierno catalán "amenaza con el uso de la fuerza" para imponer el referéndum

El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha asegurado este miércoles que quien "amenaza con el uso de la fuerza para imponer" la ley del referéndum es el Gobierno catalán y no el central.
En una entrevista a RAC1 recogida por Europa Press, ha calificado la ley del referéndum como un "buñuelo antidemocrático y autoritario, y un atentado contra las normas de convivencia y el sentido común".
Pese a que no ha aclarado si el Gobierno llevará la ley a la Fiscalía, ha alertado de que "no llegará a estar en vigor y no formará parte del ordenamiento jurídico", y que los miembros del Gobierno catalán lo saben, según él.
Ante las declaraciones de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en las que recordó que las Fuerzas Armadas tienen la misión de defender la integridad territorial de España, Millo ha afirmado que es lo que dice la Constitución y que espera no llegar a una situación en la que "sea necesario el uso de la fuerza" por parte del ejército.
Ha sostenido que el Gobierno actuará con "serenidad y proporcionalidad" ante cualquier acción que tome el Govern para avanzar hacia el referéndum, que los responsables deberán rendir cuentas ante la justicia y ha avisado de que algunos anuncios también pueden tener consecuencias legales.
DIÁLOGO
Millo ha destacado que apostará por el diálogo hasta el final, aunque ha recordado que "se tiene que hacer siempre con un requisito, que es que se acepten las reglas del juego".
Ha reprochado al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, haber cerrado la puerta al diálogo, pese a que ha considerado que "cuando hay un conflicto entre dos partes nunca el 100% de la culpa es de una parte", y ha reconocido que ha habido errores en ambas partes.