Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rajoy llama a Artur Mas tres días después de su victoria en las elecciones catalanas

Imagen de archivo de Mariano Rajoy y Artur MasEFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha telefoneado este miércoles al presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, casi tres días después de la victoria que cosechó Convergencia i Unió en las elecciones del pasado domingo, según han informado fuentes del Palacio de la Moncloa. Las mismas fuentes han asegurado que la conversación ha sido "correcta" y se ha desarrollado en un tono "cordial". Se trata, precisan, de un "gesto institucional importante" por parte del Presidente del Gobierno.

Esta llamada se produce después de que Mariano Rajoy haya hecho pública su disposición "total y absoluta" a colaborar con el nuevo Gobierno que se forme tras las elecciones catalanas para luchar contra la crisis. Así lo dijo ayer en Moncloa, durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro turco, Tayyip Erdogan.
Rajoy expresó su voluntad de colaborar con el futuro Ejecutivo catalán "como colabora con todos los gobiernos autonómicos de España", pero precisó que para salir de la crisis "todos" deben trabajar en la misma dirección y advirtió que "lo peor" para salir de   la actual situación económica es generar "inestabilidad e inseguridad".
El presidente insistió en que la "prioridad" para colaborar con el nuevo gobierno de Cataluña es "la lucha contra el paro, atender a las empresas, intentar fomentar las exportaciones y reducir el déficit público".
El jefe del Ejecutivo realizó este ofrecimiento ayer de manera pública, pero ya había hecho referencia a su intención de colaborar para ayudar a Cataluña durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional que tuvo lugar el lunes en la sede popular de la calle Génova.
Sin embargo, allí, ante la dirección de su partido, también constató su impresión por el resultado electoral obtenido por Artur Mas en estas elecciones y dijo que "la estrategia política" de Artur Mas había sido un "fiasco", ya que el apoyo recibido por CiU en las urnas "no responde a sus expectativas". Además, reprochó al presidente de la Generalitat que haya sido "desleal con quien le estaba apoyando" y también el haber convocado unas elecciones "sin ninguna razón", puesto que tenía respaldo tanto del Gobierno de España --a través del FLA-- como del PP en Cataluña.
Debate para buscar socio de Gobierno
Ahora, la llamada de Mariano Rajoy a Artur Mas se produce en medio del debate que hay en la Federación nacionalista catalana para buscar socio de gobierno que permita la investidura y garantice una estabilidad al Ejecutivo de CiU. Ahí se dirimen las posiciones de los partidarios de llevar a cabo un pacto con ERC, como anunció ayer el Gobierno en funciones de Cataluña, o los que ven con mucho recelo esta opción, entre los que están dirigentes de Unió.
Los 50 diputados logrados por Mas el pasado domingo --tras dejarse 12 en los comicios autonómicos-- y el mantenimiento de su apuesta de realizar un referéndum soberanista dejan a CiU en una posición muy debilitada para formar gobierno, sobre todo cuando lo que quiere el presidente catalán es un socio estable que le evite sobresaltos y duras negociaciones para sacar adelante sus propuestas en el día a día.
Los nacionalistas de CiU saben que los puentes con el PP están rotos y va a ser difícil recomponerlos y menos aún si Mas insiste en caminar por la vía soberanista. Fuentes de Unió consultadas por Europa Press apuntan que lo ideal hubiera sido un pacto con el PSC, pero este partido ha descartado, al menos de momento, esta posibilidad.
Además, estas mismas fuentes alegaban que después de la operación contra la corrupción de ayer en el ayuntamiento de Sabadell, gobernado por el PSC, daría la impresión de que los dos grandes perdedores de los comicios se unen para taparse.
Y la opción de ERC, que parece ser la primera que tiene Artur Mas, despierta muchas reticencias en su socio de la Federación. Entre otras cosas, porque muchos dirigentes nacionalistas son conscientes de que ahora toca seguir recortando y ajustando el gasto para poder cumplir los objetivos de déficit y con los republicanos de Ezquerra va a ser difícil.