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La historia está llena de etarras que como Plazaola se fugaron por fallos del Estado

La fuga del etarra Alberto Plazaola por una sucesión de errores de las autoridades se une a una lista de casos similares acaecidos en los últimos años en los que otros etarras lograron también eludir la acción de la Justicia aprovechándose de fallos burocráticos, judiciales o policiales, según los datos recogidos por Europa Press. Algunos de ellos pudieron ser detenidos de nuevo como Antonio Troitiño o Maite Aranalde y su padre Jokin y otros siguen huidos como De Juana Chaos, Josu Ternera o David Pla.

Maite Aranalde
En el verano de 2009 Francia entregó a España a Maite Aranalde tras haber cumplido en el páis galo una condena por asociación de malhechores. A su llegada a la Audiencia Nacional se comprobó que la documentación que había remitido Francia sólo afectaba a una de las dos causas por las que se le reclamaba.
Tan sólo hacía referencia a un causa por tenencia de explosivos en la que ya había sido absuelto otro etarra. No existía sin embargo documentación sobre la posible participación de Aranalde en la colocación de varias bombas durante el Puente de la Constitución de 2004.
El juez Eloy Velasco, que esos días sustituía al juez Baltasar Garzón, decretó su ingreso en prisión por esta acusación de posesión de dinamita, pero le impuso, para eludir la cárcel, una fianza de 12.000 euros que fue abonada por su familia por lo que la joven quedó libre.
El Juzgado responsable de la otra causa se vio impedido de dictar medidas en su contra ante la carencia de papeles. Cuando Garzón regresó de sus vacaciones, se mostró contrario a la decisión adoptada por Velasco y dictó el reingreso en prisión de Aranalde, pero para entonces ya se había fugado.
Jokin Aranalde
Finalmente fue detenida el 20 de mayo de 2010 en Bayona junto al presunto jefe del aparato militar de ETA, Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias 'Ata'. También su padre, Jokin Aranalde fue procesado por integración en ETA en el año 2004, situación que le llevó a escapar y esconderse durante años en el sur de Francia.
Se mantuvo en paradero desconocido hasta que en junio de 2013 participó en un acto en el que se presentaba como uno de los interlocutores del colectivo de huidos de ETA. Unos días después acudió a otro acto celebrado en Biarritz.
Dado que los delitos por los que se le acusaba aún no habían prescrito, las fuerzas de seguridad francesas procedieron a su arresto aunque los jueces le dejaron en libertad provisional con medidas cautelares. Cuando la Justicia francesa finalmente decidió su entrega España, Aranalde se había vuelto a fugar hasta que volvió a ser detenido en julio de 2014. DAVID PLA
En Abril de 2010 la Guardia Civil realizó la primera gran operación contra el entramado de abogados de ETA. En el marco de aquel operativo fue detenido en Francia un entonces poco conocido David Pla. Pero la Justicia francesa le dejó en libertad días después al no hallar pruebas de su vinculación con la estructura de letrados desarticulada.
Posteriormente las fuerzas de seguridad comprobaron que se había incorporado a la dirección de ETA siendo uno de sus principales responsables. A él se le atribuye la lectura del comunicado en el que los terroristas anunciaron el cese definitivo de la violencia sólo un año después de su huída.
Antonio Troitiño
Antonio Troitiño Arranz logró fugarse en abril de 2011 aprovechando un error de la Audiencia Nacional, que le descontó el tiempo pasado en prisión preventiva del límite máximo de estancia en la cárcel (30 años) y no del conjunto de sus condenas. Aunque la polémica decisión fue subsanada una semana más tarde mediante la aplicación de la 'doctrina Parot', que fijaba su licenciamiento definitivo para 2017, para entonces Troitiño ya se había escapado.
El etarra fue condenado a más de 2.700 años de prisión por 22 atentados cometidos como miembro del 'comando Madrid', entre ellos el perpetrado en 1986 en la plaza de República Dominicana de Madrid, en el que fallecieron 12 guardias civiles. Volvió a ser detenido en Londres el 29 de junio de 2012, pero en octubre de 2013 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) tumbó la Doctrina Parot por lo que al día siguiente el Tribunal Superior de Londres decretó su libertad.
En febrero de 2014 volvió a ser arrestado por agentes de la Policía Metropolitana de Londres con información de la Policía española, que le acusó de haberse integrado de nuevo en la estructura de la banda terrorista ETA, concretamente en el subaparato denominado IHESKO-Colectivo de Refugiados. La Justicia británica volvió a decretar para él la situación de libertad vigilada pero bajo reclusión domiciliaria y controlado con una pulsera telemática a la espera de que se decida su entrega a España.
De Juana Chaos
El caso del histórico etarra José Ignacio de Juana Chaos es uno de los que más solivianta a las víctimas de ETA. Quedó en libertad en 2008 tras realizar varias huelgas de hambre. Había cumplido menos de un año de cárcel por cada uno de sus 25 asesinatos. Al salir, un grupo de simpatizantes le brindaron un homaneje en su barrio de San Sebastían donde se leyó una carta en su nombre.
La Audiencia Nacional consideró que el contenido de esa misiva atribuida a él sería constitutiva de un delito de enaltecimiento del terrrorismo, pero cuando citó al terrorista éste ya había huido a Irlanda del Norte. A finales de 2008 se entregó en una comisaria local y posteriormente quedó en libertad con medidas cautelares.
Así empezó un largo y farragoso proceso de extradición a España que se vio interrumpido cuando en 2010 anunciaron que se encontraba en paradero desconocido. Se había fugado a Venezuela. La última pista que se tiene del terrorista es en la región caribeña de Chichiriviche donde regenta una licorería junto a su mujero y su hijo.
Josu Ternera
Juan Antonio Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', se encuentra oficialmente huido de la justicia española desde el 14 de noviembre de ese año 2002, cuando no compareció a la citación como imputado que le dirigió el Tribunal Supremo para declarar sobre su presunta inducción del atentado de la casa cuartel de Zaragoza, en diciembre de 1987.
Las fuerzas de seguridad estrecharon el cerco sobre él cuando el lunes 15 de julio de 2014 le vieron entrar en un domicilio en una localidad del sur de Francia. Cuando a primera hora del día accedieron al lugar para detenerle, el veterano terrorista ya no estaba. No era la primera vez que escapaba y las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Europa Press creen que se percató del dispositivo establecido para su arresto por la Policía Judicial francesa y huyo de nuevo.
En las cárceles españolas permaneció en prisión preventiva hasta el 14 de enero de 2000, cuando el Tribunal Supremo decidió excarcelarle al considerar que su condena en Francia por asociación de malhechores incluía las acusaciones que se le formulaban en España por pertenencia a banda armada, dentro del denominado 'caso Sokoa'.