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La juez Lamela rechaza investigar un presunto desvío de 6,6 millones de una familia para lucrar al banco Espirito Santo

Asegura que la Audiencia Nacional no es competente y remite a los denunciantes a la jurisdicción común
En un auto hecho público este lunes, la magistrada no ha admitido a trámite una querella interpuesta contra la cúpula del Banco Espirito Santo España (BESE) por un delito de administración desleal y estafa.
Según denunciaba la familia, personas del banco "cursaron las adquisiciones de pagarés" con su patrimonio para "lucrar al Grupo Espirito Santo y para enriquecerse cobrando comisiones".
Los denunciados tenían como objetivo ganar "la confianza" de clientes para gestionar su patrimonio en esta entidad en España y captar fondos para el Banque Priveé Espirito Santo (BPES), precisaba la querella que agregaba que, "abusando de las facultades de gestión", desviaron 6.613.000 millones de dólares entre los años 2007 y 2013.
Los contratos fueron suscritos en las oficinas del Espirito Santo en Madrid y después se traspasaron a Suiza tras convencerles de "las inmejorables ventajas" que esto supondría para su patrimonio, explica la querella. Por ello, los denunciantes consideran que la instrucción de este caso es competencia de la Audiencia Nacional porque el delito se cometió en España.
Sin embargo, Lamela ha archivado las actuaciones al respecto y ha afirmado que la Audiencia no es competente para investigar estos hechos que dependen de la "jurisdicción común".
Contra esta decisión cabe recurso de reforma a presentar en tres días ante este Juzgado de Instrucción o, en su caso, recurso de apelación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.