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Wert condiciona el ahorro del nuevo grado de tres años a su aplicación afectiva

José Ignacio Wert, ministro de Educación y CulturaEFE

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha asegurado que "si todos los grados que se pudiera pasaran a tres años, las familias ahorrarían 150 millones de euros", tras la aprobación en Consejo de Ministros del decreto que flexibiliza la duración de los estudios universitarios.

En la rueda de prensa posterior, ha explicado que el cálculo procede de suprimir el coste "adicional" que supone el cuarto año de grado en aquellos casos en que el ministerio estima que se puede pasar a titulaciones de tres años.
Según ha comentado, cuando se decidió implantar en España el modelo de grados universitarios de cuatro años y uno de master, un organismo dependiente de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas señaló que "podría optarse por una posición más flexible en la que existieran grados". "No está claro que todos los grados necesiten y deban tener una misma carga de créditos", ha asegurado el ministro.
Por otra parte, ha subrayado que el ahorro económico está sujeto a que la transformación de grados de cuatro años a grados de tres años se produzca efectivamente en las universidades. "En las universidades que no se produzca esa transformación no habrá ahorro", ha indicado.
Además, ha indicado que la nueva medida supondrá también un "ahorro de un año" al adelantar la llegada al mercado laboral de los graduados que realicen estudios universitarios de tres años y ha subrayado la mejora de la "transitabilidad" que, a su juicio, supondrá la implantación de los nuevos grados para que los estudiantes españoles puedan continuar sus estudios en otros países de Europa.
En tercer lugar considera que mejorará la "transitabilidad" de los estudiantes españoles de cara a elegir los estudios de posgrado que quieran realizar tanto en España como fuera de ella y favorecer la atracción de estudiantes extranjeros para cursar sus estudios en España.
Transitabilidad
Según ha explicado, el actual sistema "ha dificultado enormemente" esta transitabilidad y debido a que los estudiantes españoles hallaban "dificultades" para acceder a los estudios de doctorado fuera de España "allá donde no se les reconocía como título de master para acceder a doctorado los masters de 60 créditos", por lo que tenían que perder un año en realizar una "compleción del master".
En el caso contrario, el de los extranjeros que acudían a estudiar un posgrado en España, en los casos en que estos hubieran cursado carreras de tres años "no se les reconocía ese grado y se les impedía el acceso a los estudios de master", según ha indicado.
Wert ha destacado así la convergencia que supone el nuevo sistema en comparación con la "rigidez" que, a su juicio, imponía el anterior pese a la "horquilla" que permitía el sistema de Bolonia y ha recordado que la flexibilización es el modelo de la mayoría de los países europeos del entorno.
"Solamente ocho países tienen un sistema como el que tiene España: Chipre, Turquía, Armenia, Georgia, Grecia, Kazajstán, Rusia y Ucrania. No son los principales sistemas universitarios", ha declarado.
El ministro ha recalcado que la reforma no afectará ni a las profesiones reguladas (que tienen un itinerario fijo de grado y master que permanecerá invariable) ni a los masters habilitantes, cuyos precio por crédito seguirá siendo el mismo.
Por otra parte, en referencia a las críticas suscitadas hacia la medida, ha rechazado la acusación de haber hecho la reforma con "apresuramiento".
"Teniendo en cuenta que se trata de una decisión dispositiva acerca de algo que deciden las universidades junto con las comunidades autónomas, no se le puede achacar apresuramiento al decreto. El apresuramiento lo darán aquellas que tomen la iniciativa", ha indicado.
No hay imposición
De hecho, ha asegurado que "no hay ninguna imposición ni de traslado a la fórmula de 180 créditos para los grados ni de plazo para implantarlo", por parte del ministerio.
"En todos los casos serán las propias universidades y no el Gobierno ni las administraciones educativas de las comunidades autónomas quienes lo decidirán", ha insistido.
Asimismo, ha recordado que "hoy por hoy, tanto en el ámbito del empleo privado como público y fuera del campo de las profesiones reguladas, el requisito de incorporación al mundo laboral se demanda es el grado" y que, en caso de que los estudiantes quieran realizar un master "no existe la obligación" de que este sea de dos años.
"A veces sucede que pensamos en términos del sistema anterior y pensamos que a un grado le corresponde en master. No es así, a un grado le pueden corresponder masters muy distintos y le pueden convenir tanto masters de 60 como de 120", ha asegurado.
Por ello, ha insistido en que, a su juicio, "no se puede sostener que este cambio de sistema vaya a redundar en un mayor coste para las familias".
Aún así, considera "razonable" la probabilidad de que con el nuevo sistema se incremente el porcentaje de alumnos que acceden a estudios de master (actualmente del 20%) aunque ha señalado también que "con toda seguridad se va a producir un abaratamiento de ese coste de los master" como consecuencia de una mayor demanda.
Sin embargo, ha reconocido que existe una "pequeña proporción" de los estudiantes cuyos estudios pasen a ser de tres años y que quieran completar los 300 créditos ECTS, con un master de dos años, bien para acceder a estudios de doctorado o para especializarse en un área que requiere de ello, para los que la reforma sí supondrá un encarecimiento respecto al sistema anterior.
Además, ha recordado que la reforma no modifica el requisito de alcanzar los 300 créditos ECTS para acceder a los estudios de doctorado entre grado y master.
En todo caso, ha indicado que por lo general, los estudiantes no acceden a un master inmediatamente después de terminar el grado sino "tras unos años de vida laboral".
Las no afectadas
En el caso de aquellos que cursan estudios de profesiones reguladas, ha recordado que no se verán afectados por la reforma y que sus estudios, por lo general procesos integrados de grado y master, "seguirán regidos por sus normas especiales". Este es el caso de "la inmensa mayor parte de las titulaciones de Ciencias de la Salud" y "las ingenierías y arquitecturas, fundamentalmente".
En estos casos, ha asegurado que la norma de que el precio del crédito del grado y el master sea el mismo sigue vigente, mientras que, en el caso de quienes decidan realizar master desde profesiones no reguladas "el precio está sujeto a un porcentaje de coste que supera al 5 puntos del de grado pero que no puede superar el 30% del coste efectivo".
Por último, ha hecho referencia al dictamen del Consejo de Estado en el que recomendaba paralizar la reforma. Según el ministro, dicho documento "no incluye ninguna objeción técnica ni de carácter esencial" y que las críticas a la medida son "trasladadas desde los colectivos a los que el Consejo de Estado ha consultado".