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Jordi Pujol Ferrusola, tras los pitidos al Rey

Estadio de Mestalla año 2009, juegan Barcelona y Atlético de Bilbao la Final del al Copa del Rey.  En lugar de escucharse el himno nacional, solo se oyen pitidos al monarca. El rey aguanta el chaparrón en el palco. Hoy sabemos, según el diario El Mundo, que los silbatos los compró Jordi Pujol Ferrusola, quien le dijo a su novia, Victoria Álvarez, por teléfono que él compró los 5.000 pitos que sonaron en el partido. Victoria Álvarez dice que él también ha pagado las miles de pegatinas azules con la leyenda Cat y las 12 estrellas se colocan en las matrículas para tapar la E de España. Ahora los dos están en los tribunales. Ella lo ha denunciado por blanqueo de capitales y amenazas.