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Un ensayo de Joan-Lluís Marfany afirma que "el nacionalismo español fue creado por catalanes"

Razona que la Renaixença "estranguló la pequeña tradición literaria en catalán"
El historiador Joan-Lluís Marfany ha presentado este martes su ensayo 'Nacionalisme espanyol i catalanitat. Cap a una revisió de la Renaixença' (Edicions 62) afirmando que "el nacionalismo español fue creado por catalanes", por parte de las mismas personas que impulsaron el periodo de la Renaixença catalana.
"El padre del nacionalismo español es Manuel Milà i Fontanals", ha dicho en rueda de prensa en alusión al filólogo considerado el impulsor de la Renaixença, conocido como el período del siglo XIX del renacimiento de la lengua y literatura catalanas.
Según Marfany, la "construcción ideológica de la nación española" se basa en la voluntad de los industriales catalanes de la época de crear la idea de industria nacional española, para justificar las políticas proteccionistas y a la vez fomentar el intercambio comercial con otras zonas de España y que de esta forma cada zona se especializara en un ámbito industrial o agrícola específico.
Esta necesidad se dio en Cataluña porque "visto desde Madrid, el concepto de España era una obviedad, pero en Cataluña no había esta conciencia nacional y se tenía que construir", ha argumentado Marfany.
LA "FALACIA" DE LA RENAIXENÇA
El libro ahonda en la Renaixença --delimitándolo al período comprendido entre 1789 y 1859-- haciendo una revisión crítica de la idea que su autor considera que se ha venido transmitiendo, de forma muy extensa: tiene 950 páginas.
"La idea principal de la Renaixença es una falacia. No es cierto que hiciera resurgir una literatura catalana perdida, sino al contrario: estranguló la pequeña tradición literaria en catalán. Ellos mismos dijeron que la habían embalsamado", ha asegurado Joan-Lluís Marfany.
La gran contradicción que encuentra para este periodo es que, a pesar de ser la época del presunto renacimiento, también es el punto álgido de la máxima diglosia --la convivencia del castellano como lengua escrita y de prestigio, y del catalán como lengua oral y popular--.
"Los promotores entusiastas del triunfo (del proceso de diglosia) son exactamente los mismos hombres que protagonizaron la supuesta Renaixença", explicita el libro.
En este caso, según él, la diglosia tiene la base en la misma construcción del nacionalismo español: para esos impulsores, "hay que adoptar el castellano como vehículo de la comunicación escrita y de la palabra solemne porque es la lengua española y la única que los españoles deben usar en todas las ocasiones que lo exijan", dice el libro.
Aunque no lo ha podido documentar, considera más plausible que el proceso de reversión de la diglosia se debiera a la intelectualidad emergente del posterior Sexenio Democrático (1868-1874), que "se consideraba perjudicada por la concepción moderna del estado nación español, ya que no dominaban suficientemente el castellano hablado y tenían dificultades para aprobar oposiciones", ha explicado el historiador.
Así, autores nacidos entre 1830 y 1840, entre ellos Frederic Soler 'Pitarra', pudieron ser los que empezaron a revertir la situación, recuperando el uso del catalán escrito para escribirse cartas entre ellos.
"Veían que no tenía sentido que, cuando se escribían con gente próxima, tuvieran que hacerlo en una lengua extraña", ha dicho Marfany, recordando que esto solo era posible entre intelectuales porque la mayoría de la gente en la escuela solo había aprendido a escribir en castellano.
Joan-Lluís Marfany (Barcelona 1943) fue profesor de la Universidad de Liverpoll desde 1972 hasta 2008, cuando se jubiló, y este libro es la continuación de tres ensayos en que, desde 1995, ha analizado tanto el catalanismo como la diglosia entre catalán y castellano desde el siglo XVI.