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Posada echa de la tribuna del Congreso a dos diputados de ERC por hablar en catalán

El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha expulsado de la tribuna del Salón de Plenos a un segundo diputado de Esquerra Republicana (ERC) que insistía en hablar en catalán: Si en el primer debate del día fue Joan Tardá, en el siguiente ha sido el portavoz parlamentario de la formación independentista, Alfred Bosch.

Cuando se debatía el decreto ley sobre las preferentes, Bosch ha subido a la tribuna y, tras anticipar su decisión a Posada, ha esgrimido el mismo argumento que Joan Tardà: Si la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre el catalán en los colegios indica que se debe enseñar en castellano si lo pide la familia de uno solo de los alumnos, lo mismo debería hacerse en el Congreso.  
Así las cosas, ha comenzado su intervención en catalán, lo que ha motivado la llamada de atención del presidente de la Cámara: "No es contra usted, ni contra el catalán, pero hay un reglamento que cumplir. Se lo pido con cariño, no creemos un incidente", le ha dicho.
Con todo el afecto personal", Bosch ha insistido en su empeño recalcando que el Reglamento del Congreso no prohíbe expresamente el catalán. "Lo que dice el Reglamento es que hay que hablar en castellano", le ha recordado Posada, que como anteriores presidentes no ve problema en el uso de las lenguas cooficiales para una cita puntual o un saludo especial.
"Pero hacer el discurso en catalán esta prohibido, aunque ahora vamos a cambiar el Reglamento y todo se puede intentar", ha sugerido a Esquerra ante la inminente apertura del debate de la reforma de las normas de funcionamiento de la Cámara Baja, que datan de 1982.  
Sin embargo, Bosch, ha continuado en catalán y Posada ha tenido que advertirle formalmente: "Si vuelve a hablar en catalán , le tendré que expulsar"; "Es lo que quiere", gritaban desde el Grupo Popular. Los avisos han ido cayendo y al tercero, conforme al Reglamento, el presidente ha terminado decretando su expulsión de la tribuna de oradores.  
Tras este segundo incidente de la mañana, ERC ha recibido en los pasillos del Congreso la solidaridad de la coalición Amaiur, cuya diputada Onintza Enbeitia ha criticado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Amaiur ya se había solidarizado con Tardà cuando subió a la tribuna el diputado por Navarra, Sabino Cuadra, que comenzó a hablar en euskera, ante lo cual Posada le preguntó si pensaba repetir la operación. "Quería expresar la solidaridad más plena con Tardá y porque el uso de nuestras lenguas no se permite en el hemiciclo", contestó, ya en castellano.
Primera expulsión
En su intervención en el Pleno del Congreso en el debate de convalidación del decreto de modificación de la jubilación anticipada y parcial, Tardà decidió utilizar el catalán asegurando que, si en la escuela se debe enseñar en castellano si el padre de un alumno lo solicita, también podrá hacerse en el Congreso. "Le ruego que no cree un conflicto innecesario -le empezó avisando Posada-. Si se obstina, me obliga a quitarle la palabra".
El diputado de Esquerra insistió y Posada, admitiendo incluso que el argumento de Tardà podría ser "interesante", reiteró los avisos: "Le ruego que reflexione, que cumpla el Reglamento", le ha dicho. Como Tardà continuaba en catalán, haciendo caso omiso a la Presidencia como cuando exasperaba al socialista Manuel Marín hace dos legislaturas, Posada ha hecho leer el artículo del Reglamento que prevé la retirada de la palabra a un diputado y la posibilidad de aplicarle sanciones e incluso expulsarle. Tras llamarle al orden dos veces, Posada optó por echar de la tribuna al diputado imndependentista: "Le ruego que abandone la tribuna".
Según ha explicado Tardà en los pasillos del Congreso, "sólo 14 familias de toda Cataluña han solicitado este año la atención personalizada en el aula para recibir enseñanza en castellano, y a pesar de eso el TSJC ha sentenciado que debe hacerse si lo pide una sola familia".
Tardà ha dicho que su objetivo era "hacer la prueba" en el Congreso: "En justa correspondencia, si un diputado catalán pide hablar en catalán, también deberíamos hacer posible que todo el mundo hablara en catalán. Hemos hecho la prueba del algodón y al parecer no se puede", ha añadido.
A su juicio, este episodio deja como "muy evidente" que "hay dos varas de medir". "Esto ha sido una acción de protesta, de denuncia para que vean el sinsentido de la sentencia", ha explicado.