Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

González dice que la conversación evidencia el "objetivo" de "amedrentamiento"

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha afirmado que hay partes de la conversación que mantuvo con dos comisarios en una cafetería de Sol para hablar de su ático en Estepona, que evidencian un objetivo "claro" de "amedrentamiento" para justificar una "investigación ilegal".

En su opinión, las informaciones publicadas con la conversación ponen de manifiesto lo que él dijo la semana pasada: además del "amedretamiento", que el comisario José Manuel Villarejo quería que le diera recibos de su ático en Estepona para justificar una investigación "ilegal".
En declaraciones a los medios en el Museo de El Prado después de que se haya publicado la transcripción de la reunión que mantuvo en una cafetería de la Puerta del Sol con dos mandos policiales, el presidente ha dicho que se han visto "prácticas policiales que para nada se ajustan a la legalidad".
A su juicio, "el único objetivo" de la reunión "solicitada por los propios policías" es "el ánimo de grabarla para tratar de justificar una investigación que fue calificada de ilegal por el ministro del Interior y el director general de la Policía".
"Creo que esas informaciones que aparecen hoy, que son parciales, de la conversación que tuvo lugar ahí, ponen de manifiesto lo que yo siempre he dicho, que a mí esa reunión siempre me pareció extraña y pone de manifiesto lo que yo les dije el otro día: estos señores pretendían, en concreto Villarejo, que yo le facilitara unos recibos de pago del alquiler de mi casa para tratar de justificar una investigación que fue ilegal", ha expuesto el presidente autonómico.
González ha señalado que él no facilitó "nada" a Villarejo porque "no tenía nada por qué justificar, ni tenía que dar unos recibos que estaba pagando. "Jamás le di nada, ni jamás he llamado a este comisario por mucho que el quisiera darme su teléfono, ni he hablado con él por teléfono", ha aseverado para añadir que la prueba es que dos meses y medios después se publicó toda la investigación, que fue calificada de "ilegal" por el Ministerio del Interior y el director general de la Policía.
González, quien ha apuntado que estas actuaciones están archivadas, ha destacado que ahora, tres años después, salen estas conversaciones, cuando "a lo largo de este proceso este comisario ha tenido la oportunidad de declarar en el Juzgado donde se sigue la investigación" y "curiosamente", "no hizo alusión a ninguna de esas grabaciones, ni conversaciones", lo cual, a su juicio, "también tiene mucho que ver con esta mala práctica policial, que ha quedado evidenciada en esta actuación".
"La evidencia final es el comentario entre los policías que es el objetivo claro de amedrentamiento e intentar que yo les facilitase algo que no les he facilitado para tratar de justificar esa investigación ilegal", ha concluido el presidente que a su llegada al museo de El Prado, ha sido recibido con el grito de una mujer, que le ha llamado "chorizo".