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FAES asegura que el sacrificio de Miguel Ángel Blanco sirvió para "abrir conciencias y romper silencios"

Dice que acabó con la idea de que había que pagar un precio político para derrotar a ETA y se luchó sin los intermediarios del nacionalismo
La Fundación FAES ha afirmado que la sociedad española aún no es "consciente" del "sacrificio" que hizo Miguel Ángel Blanco, concejal del PP asesinado por ETA. Asimismo ha declarado que el crimen contra el edil popular "abrió conciencias y rompió silencios" y ha dicho que el constituyó el fin de la idea adquirida de que terminar con "el terror requería, en una forma u otra, pagar un precio político" por derrotar a ETA.
FAES, en un comunicado emitido por el 20 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, ha declarado que el "rechazo tanto a los fines como a los medios" de ETA fue crucial, dado que "aceptar fines legítimos dejaba a salvo el proyecto totalitario" de la banda terrorista. "Esos fines legítimos eran la coartada del nacionalismo institucional para converger con ETA en un mismo relato de legitimación de la violencia terrorista", ha sentenciado.
La Fundación ha explicado que tras Ermua (en referencia al carácter del movimiento cívico espontáneo surgido tras el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco) la sociedad española dejó de mirar a ETA "a través del nacionalismo". "El asesinato llevó a la sociedad y a la política española a liberarse de esa servidumbre", ha declarado.
En palabras del comunicado, el asesinato el edil popular "hizo que muchos despertaran de un largo letargo moral para distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto".
Asimismo, el 'Think tank' conservador ha recalcado que "ni las víctimas ni la ley han sido un obstáculo para el final de ETA", si no que han sido "activos imprescindibles de una sociedad democrática para acabar con el terrorismo".