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Mariano Rajoy: "Tenemos por delante un año muy duro"

El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, ha hecho un balance de su primer año de gestión pidiendo compresión “para aplicar unas medidas que a nadie gustan pero que son necesarias”. Además ha previsto un 2013 “muy duro, sobre todo en la primera mitad”. Sobre Cataluña, Rajoy ha afirmado que mantiene "tendida la mano" al diálogo pero "siempre en el marco que delimita la Constitución". Como buenos propósitos para el próximo año  intentará que no se superen los 6 millones de parados, no subir de nuevo el IVA y bajar el IRPF.

Rajoy, en una rueda de prensa en la que ha hecho balance del año 2012, reafirmándose en las reformas que ha tenido su Gobierno afirmando que si no se hubieses tomado “España estaría ahora mucho peor”. Según el presidente del Gobierno si no se hubiesen adoptado estas medidas, "tendríamos un déficit público de entre el 11% y el 11'5% sería una situación insostenible".
“Gracias a los sacrificios que hemos tomado no tendremos que realizar otros mayores”, afirma el presidente. “No voy a pedir paciencia porque los españoles han tenido mucha, ni confianza ciega, pido compresión y solidaridad” continúa”, “comprensión con las mediadas necesarias para afrontar esta situación y solidaridad porque todos tenemos que afrontar algo en el sacrificio común”.
El presidente del Gobierno, además, ha advertido de que “tenemos por delante un año muy duro, sobre todo en la primera mitad”. “Seguiremos en recesión”, explica, “pero esperamos que empiece a mejorar en la segunda mitad del año”.
Los propósitos para el 2013
De cara al próximo año, Rajoy ha asegurado que intentará que no se superen los seis millones de parados, no volver a subir el IVA y eliminar en 2014 el gravamen complementario del IRPF que se creó a finales de 2011.
"Intentaremos que eso no sea así (superar los seis millones de parados)", ha dicho Rajoy durante el balance económico del año, donde ha confiado en dar noticias positivas en la última parte de 2013, aunque ha reconocido que quedan "momentos duros".
A su parecer, hacer pronósticos o intentar adivinar el futuro no tiene sentido, aunque la intención del Gobierno es no volver a subir el IVA y eliminar el gravamen complementario del IRPF tal y como estaba previsto, aunque todo dependerá de la evolución de los acontecimientos.
Los frutos de las reformas
Según Rajoy, las reformas que ha puesto en marcha el Gobierno están empezando a dar "algunos frutos", como lo pone de manifiesto la corrección del déficit público, la mejora de la balanza por cuenta corriente o la menor destrucción del empleo privado, así como el reconocimiento por parte de los socios europeos y de los mercados internacionales del esfuerzo que está haciendo España.
"Austeridad y reformas son los dos ingredientes de una política cuyo único objetivo es que se puede crecer para crear empleo cuanto antes, sabemos que no se producen efectos instantáneos, sabemos que mucha gente está impaciente, son ya cinco años de crisis, mucha gente se está dejando llevar por el escepticismo cuando no por la desesperanza y mucha gente se siente decepcionada por la falta de resultados", reiteró.
No pedirá el rescate "a día de hoy"
El presidente ha insistido en la idea de que el Ejecutivo no tiene previsto "a día de hoy" pedir el rescate, si bien no descarta hacerlo en el futuro si fuera necesario.Rajoy recordó que el Gobierno español "hasta el presente momento", no ha creído conveniente hacer esa petición. "Por eso no la hemos hecho, si hubiéramos pensado de otra manera nos habríamos dirigidos al BCE", añadió.
"Hoy no tenemos pensado pedir al BCE que intervenga comprando bonos en el mercado secundario, pero es un instrumento muy útil, y si el Gobierno cree que es necesario utilizarlo, no le quepa duda de que lo haremos", prosiguió Rajoy, en respuesta a una pregunta de los periodistas.
"Tiendo mi mano al diálogo"
Sobre Cataluña, Rajoy ha afirmado que mantiene "tendida la mano" al diálogo y que está dispuesto a "acomodar mejor las demandas de diversidad", pero también ha sentenciado que conoce sus responsabilidades como presidente, las "lealtades" a las que se debe y el "papel" que le corresponde "en la defensa de la Constitución", en referencia a al anuncio del Gobierno catalán de convocar un referéndum independentista.
"Y no me desviaré de ninguna de ellas. Mantengo tendida la mano al consenso, pero siempre en el marco que delimita la Constitución", ha subrayado el jefe del Ejecutivo, quien no ha mencionado a Artur Mas en su intervención inicial. Sí ha dicho después, ante las preguntas de los periodistas, que cuando el presidente catalán quiera verle, le recibirá "con mucho gusto".