Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las tres activistas de FEMEN que han irrumpido en el Congreso quedan en libertad

Las tres activistas de FEMEN detenidas este miércoles en el Congreso de los Diputados por interrumpir el Pleno semidesnudas en defensa del aborto han quedado en libertad. La primera que ha quedado libre ha sido la activista española. Tras ella, y después de prestar declaración ante el juez, han sido puestas en libertad las otras dos activistas francesas que han protagonizado la protesta.

Las dos activistas extranjeras, una ucraniana y otra francesa, salieron de los Juzgados de Plaza de Castilla de Madrid sobre las ocho y media de la tarde. El juez únicamente les ha impuesto la obligación de fijar un domicilio en España, "a efectos de notificaciones y citaciones".
Tanto a ellas como a la tercera detenida, la única española del grupo, se les imputa un delito de desórdenes públicos y tienen la obligación de declarar ante el juez.
Lara Alcázar: "Vamos a llegar más lejos"
Lara Alcázar, líder del movimiento Femen en España, y una de las activista que ha protagonizado este miércoles la protesta contra la reforma de la Ley del Aborto en el Congreso de los Disputados, ha asegurado que las protestas de estas activistas van a continuar. "Por supuesto, vamos a llegar más lejos y por supuesto vamos a seguir protestando", ha dicho tras quedar en libertad a la espera de juicio.
"Nuestra intención ahora es abrir un centro de Femen en Madrid para que las activistas se formen y estas protestas se sigan desarrollándose", ha dicho, al tiempo que ha explicado que su centro de referencia está ahora en París y que, por el momento, son entre 15 o 20 activistas en España.
Tras asegurar que han sido tratadas con "bastante brutalidad" tras la protestas y que les han quedado marcas, ha explicado que sus compañeras, de nacionalidad francesa, han sido trasladas a los juzgados de Plaza de Castilla, donde prestan declaración, acusadas, como ella, de un delito de alteración del orden público.
"Nosotras no queríamos intervenir o crear un disturbio dentro de la actividad parlamentaria sino simplemente expresar nuestro desacuerdo con la medida con el señor ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, quiere proponer para que las mujeres estén esclavizadas al servicio de su moral con su reforma de la Ley y eso es lo que hemos hecho, una protesta pacífica", ha añadido.
En la misma línea ha explicado el lema de su protesta 'el aborto es sagrado': "Si para Gallardón es sagrado el catolicismo y es sagrada su moral, para nosotros lo que es sagrado es la vida y la decisión de una mujer sobre su propio cuerpo". Al mismo tiempo, ha insistido en que van a seguir luchando, sin importar lo que diga la opinión pública, la derecha o la izquierda.
Tras realizar dos acciones ante embajadas de Ucrania y Túnez, con menor repercusión, Alcázar considera que esta tercer era "completamente" necesaria porque se está "poniendo en peligro la libertad de las mujeres en España. "Por su puesto, vendrán más acciones", ha añadido.
Además, ha defendido utilizar el cuerpo para llevar a cabo estas protestas: "Nuestro cuerpo no es un objeto erótico, es un objeto de protesta, es un contexto político. Están liberados de cualquier sentido patriarcal son usado para nosotras, para uso y disfrute y para nuestras reivindicaciones".
Finalmente, a quienes consideran respulsivo este modo de protestar, la activista a respondido que lo que es "respulsivo" es que "no se tenga en cuenta la opción de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, sobre sus vidas". "No vamos a doblegarnos ante la opinión de un partido fascista, derechista y misógino", ha dicho en referencia al PP, al tiempo que ha asegurado que no quieren desacreditar ningún otro tipo de protesta feminista y que el suyo es solamente uno más.
La actuación de las tres feministas viene sancionada en el artículo 497 del Código Penal en el que se específica que "incurrirán en la pena de prisión de seis meses a un año quienes, sin ser miembros del Congreso de los Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, perturben gravemente el orden de sus sesiones. Cuando la perturbación del orden de las sesiones a que se refiere el apartado anterior no sea grave, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses".