Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bruselas declara ilegal el impuesto progresivo que Polonia aplica al comercio minorista

La Comisión Europea ha declarado ilegal el sistema impositivo de Polonia sobre el comercio minorista que establece tipos progresivos en relación al volumen de negocio de cada compañía, al concluir que da cierta ventaja a la empresas con menor nivel de ingresos frente a las sociedades con mayor facturación.
El Ejecutivo comunitario abrió una investigación en profundidad sobre este asunto en septiembre de 2016, pero ha explicado en un comunicado que Varsovia no ha recaudado nada con este nuevo impuesto, por lo que no tendrá que recuperarse ninguna cantidad de dinero.
Bruselas ha subrayado además que no cuestiona el derecho de Polonia a decidir sus propios sistemas impositivos o el objetivo de los mismos, pero ha remarcado que debe estar en línea con la normativa europea, incluyendo las reglas sobre ayudas de Estado, que prohíben favorecer indebidamente a unas compañías sobre otras.
En virtud del sistema tributario polaco sobre el comercio minorista, las empresas deben pagar mensualmente un impuesto cuya cantidad depende del nivel de negocio. Aquellas con una facturación menor a 17 millones de zlotys (4 millones de euros) están exentas de pagar este impuesto, mientras que las que registra un volumen de negocio de entre esta cifra y 170 millones de zlotys (entre 40,2 millones de euros) abonan un 0,8% y las que superan este umbral pagan un 1,4%.
La Comisión Europea ha concluido que la progresividad de este impuesto favorecería "indebidamente" a algunas compañías frente a otras, de forma que se daría una ventaja "injusta" a aquellas de un menor tamaño y facturación.
El Ejecutivo comunitario ha añadido además que Polonia no ha demostrado que esta estructura esté justificada por el objetivo de incrementar los ingresos del comercio minorista o por el hecho de que las compañías que se enfrentan a tipos altos tengan mayor capacidad de pago.
La decisión de Bruselas obliga a Varsovia a eliminar a "discriminación no justificada" y al restaurar la igualdad de trato en el mercado.