Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El salón de plenos de Barcelona cambia el nombre de Reina Regent a Carles Pi i Sunyer

El pleno de Barcelona ha aprobado este viernes cambiar el nombre del salón de plenos Reina Regent por el del alcalde republicano de la ciudad en 1934 y 1936-1937 Carles Pi i Sunyer, medida que ha prosperado con el apoyo del Gobierno de BComú y el PSC y también de CiU, ERC y la CUP y el rechazo de C's y PP, sumando 33 ediles a favor y ocho en contra, en una medida que requería el voto a favor de al menos 27 ediles.
La propuesta aprobada incluye que la sala cuente con una representación simbólica alusiva de Pi i Sunyer que responda a la singularidad histórica de la capitalidad de Barcelona y a los principios democráticos, de neutralidad religiosa y de catalanidad, por lo que se encargará a los servicios técnicos redactar un proyecto para reformar el salón y "corregir sus carencias actuales".
La alcaldesa, Ada Colau, ha celebrado que es un "honor poder anunciar este cambio de nombre", y el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha elogiado la figura y legado de Pi i Sunyer, quien también fue ministro durante la República y conseller de la Generalitat hasta el final de la Guerra Civil, después de la que se exilió a Caracas.
La socialista Carmen Andrés --en el Gobierno desde la entrada del PSC en el Gobierno de Colau en junio-- ha defendido que Pi i Sunyer, "más allá de pertenecer a una formación concreta, fue alcalde de todos", y fue respetado por una mayoría social y política.
El portavoz de CiU en el Ayuntamiento, Joaquim Forn, ha defendido que la figura de Pi i Sunyer es merecedora de este reconocimiento en el consistorio por representar los "valores democráticos y de catalanidad que inspiran a la sociedad", y ha asegurado que la medida es un acto de justicia.
El republicano Jordi Coronas ha asegurado que Pi i Sunyer fue una figura de consenso en un momento que tuvo similitudes con el actual, y ha resaltado que este es un "cambio simbólico de vital importancia" que debe ir acompañado de la modificación de nombres de espacios de la ciudad todavía con referencias monárquicas.
Josep Garganté (CUP) ha abogado por seguir avanzando para "enterrar simbólicamente la memoria de la monarquía borbónica", y ha pedido retirar el gran cuadro situado también en el salón de plenos en el que aparecen la Maria Cristina y Alfonso XIII de niño.
TAPAR LA MALA GESTIÓN
La líder municipal de C's, Carina Mejías, ha criticado que el Gobierno de Colau tiene una habilidad enorme para generar este tipo de polémicas, que son cortinas de humo, para tapar su mala gestión, en sus palabras: "Ante la falta de gestión hay que buscar polémicas como esta especie de cruzada antimonárquica".
Alberto Fernández (PP) ha coincidido en señalar que el ejecutivo de Colau gesticula y no gobierna y que actúa desde la 'coronafobia' para silenciar sus carencias para gobernar, y ha lamentado el apoyo del PSC a la propuesta, grupo municipal al que ha acusado de ser "vasallo del reino despótico de la señora Colau".
FAMILIARES DE PI I SUNYER
Al pleno han asistido descendientes de Pi i Sunyer y representantes de la fundación que lleva su nombre, que después de la votación han conversado con los grupos que la han apoyado, tras lo que la nieta del hermano del exalcalde Carmen Pi-Sunyer ha resaltado en declaraciones a los medios que se trata de una medida justa: "Cuando has vivido el exilio y toda la pena del fracaso y ves el reconocimiento, te emocionas".
La medida ha prosperado después de que el pleno aprobara en diciembre modificar el Reglamento Orgánico Municipal (Rom) para revisar la simbología de la sala de plenos, hasta ahora llamada Saló de la Reina Regent, en referencia a Maria Cristina, madre de Alfonso XIII, que ejerció de jefa de Estado hasta la mayoría de edad del monarca, entre 1885 y 1902, y que ha dado nombre al salón desde que visitó la ciudad por la Exposición Universal de 1888.