Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Audiencia acepta suspender la pena de prisión a un padre y su hijo, condenados por vender cocaína en Vigo

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha condenado a un padre y un hijo a tres años y medio de prisión por vender cocaína, aunque ha aceptado suspender la ejecución de la pena durante cinco años, a cambio de que ninguno vuelva a delinquir, y continúen sus tratamientos de deshabituación de las drogas.
Carlos Emilio C.S., y su hijo Carlos Eduardo C.R. fueron juzgados junto a un tercer acusado, todos ellos por un supuesto delito de tráfico de drogas. En el caso de los dos primeros, el tribunal considera probado que, al menos desde noviembre de 2015, se dedicaban a la venta y distribución de cocaína desde su domicilio.
Tras sus detenciones, se llevó a cabo una entrada y registro en el domicilio de ambos, donde la Policía encontró casi 72 gramos de cocaína en diferentes envoltorios y lugares; tres teléfonos móviles; dos básculas de precisión; recortes y utensilios impregnados de cocaína; una bellota de hachís; 50 gramos de cogollos de cannabis; y casi 10.800 euros en billetes, repartidos en diferentes sitios (un sombrero, un arcón debajo de una cama, el bolsillo de una cazadora, etc.).
Ahora la Audiencia ha condenado a cada uno a tres años y medio de prisión y al pago de una multa de 20.000 euros, tras tener en cuenta la atenuante de drogadicción. Atendiendo a la solicitud de la defensa, ha aceptado suspender la pena privativa de libertad durante cinco años, cambio de que no cometan delito en ese tiempo, y continúen sus tratamientos de desintoxicación.
En el caso del tercer acusado, Ramón Andrés F.B., la Audiencia lo ha condenado a dos años y tres meses de cárcel por un delito de tráfico de drogas con la circunstancia agravante de reincidencia, y al pago de una multa de 68 euros.