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A la espera de la caja fuerte

Aunque Artur Mas no para de defender el sistema de adjudicación de obras de la Generalitat, la Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil no lo tienen tan claro. A las pruebas que ya atesoraban, se acumula todo el material recopilado en los últimos registros que apuntan a posibles amaños de concursos públicos. Y eso que falta por conocer el contenido de una caja fuerte que escondió el director general de Infraestructuras de la Generalitat, Josep Antoni Rosell, ahora en libertad con cargos. La ha entregado, informa El Mundo, un colaborador suyo que ha preferido colaborar más con la Justicia. Hoy el presidente en funciones guarda silencio. Su socio de Esquerra parece mandarle un mensaje al hacer un llamamiento a la responsabilidad. "Una responsabilidad de todo el mundo que estamos convencidos que no hace falta que recordemos para que todo el mundo la tenga bien presente". Responsabilidad para, reclamaba Oriol Junqueras, formar gobierno cuanto antes. El resto de formaciones, más directas, piden la dimisión de Mas, sin olvidarse tampoco de las elecciones generales de diciembre. "El señor Mas ni siquiera nombró a su tesorero. Nos recordó a Rajoy con el señor Bárcenas, que no lo nombraba", comentaba Inés Arrimadas, de Ciudadanos. Carme Chacón, candidata del PSC, añadía. "Hoy la democracia española tiene dos tesoreros en la cárcel: el del Partido Popular y Convergencia. No es una caza, es corrupción". El PSC, por cierto, ha presentado hoy sus listas, de las que ha quedado fuera su anterior líder, Pere Navarro.