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El yerno de la viuda de la CAM no tiene motivos para quedarse en prisión

Él era el principal sospechoso desde el principio. Fue él mismo el que quedo con su suegra en su concesionario donde fue asesinada. Un lugar que conocía  a la perfección. Él nunca se encargaba de entregarla el coche pero ese día si lo hizo.  Y quedó con ella en el lavadero. Uno de los sitios donde no había cámaras. Según el auto lo había ensayado:  "unos días antes había realizado la misma operación con otro vehículo que debía recoger la victima... " Además López era uno de los perjudicados por el nuevo reparto de poder en las empresas familiares. La guerra familiar se había desatado por la intención de María del Carmen de pasarle la acción de oro, es decir, la capacidad de decisión de la empresa, a su único hijo varón. A sus tres hijas, las dejaba fuera: " las decisiones adoptadas .... se produjeron en un clima de crispado enfrentamiento… Es consciente de que si no hay reparto de dividendos puede estar privando a sus nietos de su formación académica” . Llama la atención que el hijo del detenido se fotografiase  tras  el asesinato de su abuela con una camiseta que pone jaque mate. El juez también apunta a que López es experto en armas, y tirador olímpico de amplia experiencia. Además se hace referencia "a las lagunas e incongruencias en sus declaraciones respecto a los movimientos posteriores al asesinato".  Después de que le comuniquen el asesinato en vez de volver directamente al concesionario para ver lo que ha ocurrido, López pone rumbo al garaje de su casa. Ahí permanece tres minutos. Tres minutos claves, según los investigadores. Donde le pudo dar tiempo a lavarse, borrar huellas y deshacerse del arma.  En total más de 23 indicios que sin embargo no han sido suficientes según el juez, para mantenerle  en prisión.