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Los empleados que vivieron en las instalaciones de Google

Googlecuatro.com

Servicio de lavado de ropa, gimnasio, yoga, bolera, chefs especializaos, bicicletas... Recientes encuestas afirmaban que los empleados más felices del mundo trabajan en Google. Tan cómodos se han sentido algunos de los trabajadores que incluso se han quedado a vivir, literalmente, en la oficina. Tenían todos los servicios cubiertos. Tan solo les faltaba el champú, decían los 'inquilinos'.

Tras un desafío, Matthew Weaver vivió un año en una casa rodante dentro del territorio que ocupa las oficinas de Google. Parecía tan cómodo que seguidamente otros trabajadores se convirtieron en sus ‘vecinos’. "Había tres comidas al día en la cafetería y había duchas en el gimnasio, también dentro del campus, así que yo me duchaba en el gimnasio y comía en la oficina (...) Había una lavandería gratuita en campus, y ahí lavaba mi ropa", señalaba Weaver a la BBC.
En ningún momento ocultó que estaba viviendo en las instalaciones. Asegura que a la seguridad de la empresa no le importaba. Es más, cuando le conocieron, le vigilaban sus pertenencias.
El ‘inquilino’ ha afirmado que se sentía a gusto viviendo en el trabajo, pero que se mudó porque era muy difícil de explicar su situación a las chicas que conocía.
Más adelante otro trabajador siguió sus pasos. "Creo que hay una especie de política que Google tiene de que ningún empleado debe estar muy lejos de un lugar donde tomar algo. (...) Trabajé muchísimo, así que nunca llegué a aburrirme... me encantaba. Me encantaría volver a hacerlo", apuntaba el segundo ocupante.
Pero fue Ben Discoe quien batió récord de permanencia viviendo en la empresa durante 60 semanas entre 2011 y 2012. Conoció la ‘oferta’ por la página interna ‘Vivir en Google’ en la que enumeraba los grandes beneficios de hacer ‘horas extra’ en la oficina, como por ejemplo, el acceso gratuito a las lavadoras. “Lo único que no te daban era champú”, decía Discoe.