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Dos ministros belgas comparecerán ante el Parlamento por el caso de los huevos contaminados

Los ministros belgas de Agricultura y de Sanidad, Denis Ducarme y Maggie De Block, respectivamente comparecerán este miércoles por la mañana ante la comisión de Economía y Agricultura del Parlamento federal para dar explicaciones sobre el caso de los huevos contaminados por el insecticida fipronil, según han informado medios locales.
"Vamos a escuchar a los ministros sobre los hechos, los riesgos y la cantidad de huevos contaminados en Bélgica, pero también sobre la ausencia de comunicación de la AFSCA (la Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria) y sobre su no reacción", ha declarado el presidente de la comisión parlamentaria, Jean-Marc Delizée, a la cadena pública RTBF.
El presidente de la comisión se refiere al hecho de que la AFSCA conociese la existencia de este insecticida en algunos huevos desde principios de junio, como confirmó este domingo la propia agencia, aunque se comunicó a las autoridades europeas el 20 de julio. La agencia defiende que estaba siendo investigado por la fiscalía de Amberes y la información estaba sometida a un secreto de instrucción.
Sin embargo, el ministro de Agricultura ha señalado este lunes que el secreto de instrucción "no es un argumento" y ha indicado que "es la protección el consumidor lo que debe prevalecer". Además, Ducarme ha solicitado a la AFSCA una informe detallado sobre la cuestión.
Por su parte, la Comisión Europea ha asegurado este lunes que Bélgica notificó a las autoridades europeas la existencia de huevos contaminados el pasado 20 de julio, Países Bajos el 26 de julio y Alemania el 31 de julio. Además, este fin de semana Ámsterdam ha notificado la distribución de huevos contaminados a Suecia y Suiza y Berlín a Francia y Reino Unido.
El inicio del caso se remonta al pasado 3 de agosto, cuando lanzaron la señal de alerta las autoridades holandesas y alemanas, al invitar a la población a no consumir huevos con unos códigos de identificación determinados por contener friponil, un insecticida prohibido en la UE que puede provocar daños en los riñones, el hígado y la glándula tiroides. Según 'La Libre', Alemania y Países Bajos han retirado millones de huevos.
En Bélgica, la AFSCA aseguró el pasado martes que "no hay ningún huevo que estaría potencialmente contaminado en el mercado" puesto que todas las granjas potencialmente afectadas por el producto fueron bloqueadas.