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El rating de la mayoría de CCAA está fuera del 'bono basura' gracias al apoyo del Gobierno, según S&P

La nota de solvencia de la deuda a largo plazo de la mayoría de las comunidades autónomas de régimen común calificadas por Standard & Poor's se encontraría fuera del grado de inversión, lo que equivaldría a contar con un rating de 'bono basura', si no fuera por el apoyo prestado por el Gobierno central, según ha advertido la agencia, que advierte, sin embargo, de que este respaldo no puede considerarse como equivalente a una garantía financiera.
"Sin el apoyo del Gobierno central, la mayoría de nuestros ratings regionales estarían fuera de la categoría con grado de inversión", señala S&P Global Ratings, cuyo escenario base asume que el Ejecutivo seguirá prestando este apoyo financiero a las comunidades autónomas de régimen común "durante el tiempo que sea necesario".
En este sentido, los analistas de la agencia señalan que la capacidad de estas regiones para generar liquidez internamente "es generalmente baja o muy baja", en consonancia con los déficits que siguen registrando ocho años después del comienzo de la crisis, aunque S&P subraya la fortaleza de su acceso a financiación gracias al Fondo de Financiación a CC.AA., lo que permite mejorar en un nivel la valoración de la posición de liquidez de las comunidades, independientemente de si estas hacen uso de la facilidad. "Entendemos que todas las regiones tendrán acceso al FFCA si lo necesitasen", apunta la agencia.
De hecho, la calificadora de riesgos destaca que el Gobierno central ha proporcionado apoyo de manera consistente y oportuna desde 2012 a las necesidades de liquidez de las regiones, aunque exigiendo a la mayoría de ellas la adhesión a unas condiciones financieras y fiscales específicas.
De este modo, el Estado es ahora el mayor acreedor de las regiones, con alrededor del 55% de la deuda autonómica en su poder al cierre de 2016, mejorando su capacidad de suavizar el impacto de la deuda y del pago de intereses para los presupuestos regionales más débiles. "Esta ratio aumentará durante nuestro horizonte previsto hasta 2018, ya que esperamos que la mayoría de las regiones seguirán financiándose a través del FFCA", añade la agencia.
Asimismo, la calificadora de riesgos considera que la intervención del Gobierno central ha contribuido a aliviar también el peso de la deuda al reducir los intereses aplicados a los préstamos, aunque admite que por el momento no cuenta con visibilidad suficiente aún sobre los términos que pueden ofrecerse a las regiones para 2017.
EL APOYO DEL GOBIERNO NO EQUIVALE A UN CONTRATO DE GARANTÍA.
No obstante, S&P Global Ratings recuerda que los mecanismos diseñados por el Gobierno en apoyo de las regiones españolas de régimen común no pueden considerarse como el equivalente a una garantía financiera para la deuda de las comunidades autónomas, que continúan siendo las deudoras de sus obligaciones financieras.
"Aunque la agencia considera al Gobierno español como un gran apoyo para las regiones de régimen común, no considera este apoyo como equivalente a una garantía financiera contractual para la deuda de las comunidades autónomas", señala la agencia, recordando que las CCAA son, por tanto, responsables de pagar por su deuda, mientras que el Gobierno central está preparado para apoyarlas.
No obstante, los analistas de la S&P Global Ratings subrayan su confianza en que el Gobierno vigila estrechamente las posiciones de liquidez de las regiones, por lo que consideran que "un impago de la deuda a largo plazo sólo podría ocurrir si existiesen deficiencias de coordinación entre el Ejecutivo central y las regiones".