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El entorno de Blesa afirma que no estaba desanimado ni abatido, aunque sí preocupado por la batalla legal

Miguel Blesa, el expresidente de Caja Madrid hallado muerto este miércoles en una finca cordobesa de caza, no se encontraba en los últimos días desanimado ni deprimido, aunque preocupado a veces por el devenir de la batalla judicial que afrontaba desde hace años, informaron a Europa Press en fuentes de su entorno.
Las mismas fuentes destacan que el fallecimiento de Blesa se ha producido en un momento que no era el peor para el exbanquero, ya que albergaba "serias esperanzas de que el Tribunal Supremo le diera la razón en el caso de las tarjetas black, tras recurrir la pena de prisión de seis años que le impuso la Audiencia Nacional.
Las expectativas de Miguel Blesa sobre un desenlace judicial favorable se sustentaban en otros casos precedentes, como el del crédito de Caja Madrid al expresidente de CEOE Gerardo Díaz-Ferran o el de la compra del Banco de Miami, que fueron sobreseídos.
En cuanto a la comercialización indiscriminada de participaciones preferentes, un producto solo apto para inversores especializados, a través de la red comercial de la caja, los abogados del exbanquero estaban convencidos de que se iba a cerrar también sin consecuencias.
El entorno de Blesa destaca además el "ánimo alto" del que solía hacer gala el exdirectivo, si bien reconocen que el proceso judicial que afrontaba era complicado y que podría haber acusado en cierta medida el "vapuleo sistemático" al que se había visto sometido por parte de la opinión pública.
Uno de los momentos más duros desde el punto de vista de su imagen, reconocen, fue cuando el fiscal tildó de "depredadores" a los exconsejeros de la caja que se beneficiaron de las tarjetas black, calificativo que le dolió especialmente.
"Pero en los momentos más duros jamás se le vio abatido, y curiosamente este no era el peor momento por el que estaba pasando, de hecho, era el más tranquilo", indican las fuentes, que piden cautela a la hora de especular con las circunstancias de la muerte del exbanquero, algo que, según recalcan, tendrá que determinar el juez.