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El coste de la deuda emitida en 2016 marcó mínimos al bajar al 0,56% y la vida media subió cuatro meses

Casi la mitad de la deuda está en manos de extranjeros y el Bde aumentó sus tenencias al 18,7% del saldo vivo
El coste medio de la financiación del Tesoro Público obtenida en 2016 se situó de nuevo en mínimos al bajar hasta el 0,56%, frente al 0,8% de 2015, al tiempo que la vida media de la deuda anotada del Estado aumentó en algo más de cuatro meses, hasta situarse en 6,78 años a final del ejercicio.
Así figura en la 'Memoria del Mercado de Deuda Pública 2016', publicada este lunes por el Banco de España, que destaca que el programa de emisión del Tesoro se ejecutó de forma "satisfactoria" en 2016 y nuevamente se observaron una reducción de costes y un aumento de la vida media de la deuda del Estado en anotaciones.
En concreto, el coste medio de la financiación obtenida en 2016 se situó en el 0,56% (1,2% en el caso de los fondos obtenidos mediante bonos y obligaciones y -0,2 % en el de las letras del Tesoro), frente al 0,80% de 2015, al tiempo que la vida media de la deuda aumentó en algo más de cuatro meses, hasta los 6,78 años.
En términos de volumen, la emisión bruta registró un descenso interanual del 7%, situándose en 220.754,8 millones de euros. Al igual que en 2015, los instrumentos que mostraron una mayor actividad emisora en 2016 fueron las letras a un año (53.266,2 millones de euros) y las obligaciones a diez años (38.140,7 millones de euros).
Por lo que respecta a los bonos referenciados a la inflación, en 2016 supusieron el 6,5% del total de la emisión a medio y largo plazo, ligeramente por encima del 6% registrado en 2015.
La memoria muestra que la instrumentación del programa de financiación bruta se realizó fundamentalmente con cargo al programa de subastas (90% de los fondos tomados), cubriéndose el resto mediante la ejecución de cuatro sindicaciones de bonos y obligaciones por un importe total de 23.000 millones de euros. Concretamente, con dos nuevas emisiones a diez años, una a treinta años y una a cincuenta años, que fue la primera emisión sindicada de una referencia a ese plazo en la historia del Tesoro.
De las 48 subastas de letras celebradas por el organismo público encargado de gestionar los flujos de financiación del Estado, 47 se adjudicaron a tipos negativos. En el caso de bonos y obligaciones, los rendimientos se mantuvieron en general en valores positivos, aunque con algunas excepciones en la segunda mitad del año.
BAJADA GENERALIZADA DE LA NEGOCIACIÓN.
Asimismo, la negociación en el mercado secundario de deuda del Estado en 2016 fue de 10,5 billones de euros, lo que supuso un descenso del 16,2% respecto a la observada en 2015, como resultado de la caída tanto en la negociación entre titulares (-13,2%) como en la contratación con terceros (-18,2%).
A su vez, la negociación entre titulares alcanzó alrededor de un 42% del total contratado, frente al 58% correspondiente a la actividad con terceros. En 2016 la actividad con bonos y obligaciones no segregados representó el 79,3% del total contratado.
Por su parte, la negociación con letras del Tesoro supuso el 19,8% de la negociación total y la deuda segregada acumuló el restante 0,9%. Por tipo de operación, las de contado dominaron la contratación al representar el 56,2% del total negociado, mientras que las operaciones simultáneas supusieron el 29,3%. Por último, las operaciones repo sumaron un 2,8% y la negociación a plazo un 1,7% del total negociado en 2016.
LOS EXTRANJEROS, DE NUEVO LOS PRINCIPALES TENEDORES DE DEUDA.
En relación con las carteras registradas de bonos y obligaciones, en 2016 las tenencias del Banco de España registraron un aumento de 67.300 millones de euros, alcanzando un 18,7% del saldo vivo de este activo, como consecuencia del programa de compras de valores públicos del Eurosistema, dentro del conjunto de medidas no convencionales de política monetaria instrumentadas en el área del euro.
Aparte del Banco de España, ningún otro grupo de agentes destacó por haber registrado un aumento considerable de sus tenencias. Entre las variaciones negativas, el descenso más relevante fue el de administraciones públicas, por valor 16.000 millones de euros, seguido de las entidades de crédito, que vieron disminuir sus tenencias en 15.500 millones de euros. Por último, la cartera de no residentes se mantuvo prácticamente estable, representando el 48,4% del saldo vivo de bonos y obligaciones a final de 2016.
En cuanto a las carteras registradas de letras del Tesoro, el mayor avance se produjo en la de no residentes, que mostraron un aumento de 4.400 millones de euros, acumulando un 80% del saldo vivo. Del resto de agentes, ninguno registró variaciones de sus carteras de letras del Tesoro, positivas o negativas, por encima de los 2.000 millones de euros.
De igual forma, los saldos mantenidos en las cuentas directas del Banco de España se redujeron un 40,4%, hasta situarse en 1.002 millones de euros, de los cuales las letras del Tesoro representaron el 12% y los bonos y obligaciones el restante 88%.
El saldo vivo de deuda de otros emisores en el Mercado de deuda pública en anotaciones se redujo durante 2016 en 8.054 millones de euros, como consecuencia principalmente de la notable caída del registrado por otras instituciones públicas distintas de las comunidades autónomas, que disminuyó en 8.007 millones de euros.
Las comunidades autónomas también tuvieron una emisión neta negativa, que se cifró en 47 millones de euros. El mercado secundario, tras los retrocesos de ejercicios anteriores, experimentó un ascenso del volumen total negociado hasta situarse en 30.200 millones de euros, lo que representó un aumento del 24,7% con respecto a 2015.
Por último, el Banco de España subraya que las principales agencias de calificación crediticia mantuvieron durante 2016 el rating de la deuda soberana española: Standard & Poor's en BBB+, Moody's en Baa2 y Fitch en BBB+.