Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La contratación temporal alcanzó a nueve de cada diez nuevos asalariados en 2016, según Fedea

Seis de cada diez parados son de larga duración
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha apuntado que la contratación temporal alcanzó a nueve de cada diez nuevos asalariados en 2016, por lo que considera que "la tasa de temporalidad sigue avanzando".
En concreto, en el análisis que Fedea ha realizado de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2016, la fundación pone de relieve que este comportamiento era "esperado" en un mercado dual como el español. Así, también ha destacado que la tasa de temporalidad aumenta en periodos de expansión, porque la mayoría de nuevos contratos que se realizan son "de este tipo".
Respecto a la jornada a tiempo parcial, Fedea ha señalado que muestra "cambios interesantes", ya que a pesar de que ha disminuido "ligeramente" durante este año, existen "notables" diferencias en este tipo de contratos en su evolución regional.
Concretamente, Madrid, Cantabria y Castilla-La Mancha han destacado por ser las regiones en las que menos incidencia tiene la jornada a tiempo parcial de todo el Estado, con una tasa menor al 14%, y por ser las regiones en las que más se ha disminuido esta modalidad contractual.
Por el contrario, en la Comunidad Valenciana es donde más ha aumentado la tasa de parcialidad de toda España. En concreto, en esta región, los contratos a tiempo parcial alcanzan a casi 20 de cada 100 ocupados.
La EPA de 2016 ponía de relieve que el paro bajó en 541.700 personas en 2016, lo que supuso un 11,3% menos que en 2015, registrando su cuarto descenso anual consecutivo y una de las mayores caídas de la serie histórica, aunque este descenso fue inferior al experimentado el año pasado, cuando el desempleo registró un retroceso histórico de 678.200 personas.
De estos datos, Fedea también ha manifestado que hay una "clara división Este-Oeste persistente en el tiempo" en cuanto a la proporción de inactivos en toda España debido al envejecimiento y la emigración de personas jóvenes hacia otras regiones.
La incidencia de ocupados sobre adultos destaca "principalmente", según la fundación, en el tercio noroeste y en Madrid y Baleares. De hecho, estas regiones presentan tanto las mayores tasas de ocupación en 2016 como la evolución más positiva.
Por otro lado, las principales diferencias del mercado laboral se reflejan también de forma "clara" en la incidencia de desocupados sobre el total de adultos. Concretamente, hay una "notable" disparidad Norte-Sur, que también se refleja en la tasa de paro y que parece que ha aumentado en el último año, según Fedea.
SERVICIOS DESTRUYE EMPLEO
El sector servicios ha registrado una destrucción neta de empleo, mientras que la industria ha experimentado una creación neta de empleo. Desde Fedea, se destaca que este hecho es "relativamente común" en el cuarto trimestre del año y se debe fundamentalmente a la finalización de muchos contratos de naturaleza "estacional".
Los parados que llevan más de un año en desempleo han caído en 2016 en favor de los desempleados que llevan menos de tres meses en paro. Sin embargo, el hecho más "grave", según Fedea, es que todavía 60 de cada 100 desempleados son de larga duración, por lo que señala que el descenso de 2016 es "positivo" pero "insuficiente".
Para Fedea, también es relevante que Asturias ha presentado una caída de la tasa de paro de casi seis puntos porcentuales, que los jóvenes andaluces sean el colectivo que más sufre la tasa de paro o que la mayor diferencia de tasa de paro entre sexos se da en Castilla-La Mancha.
Por otro lado, también señala que el peso de mujeres desempleadas ha caído más de diez puntos en La Rioja o que Asturias es la región con los desempleados más formados y donde más peso están perdiendo este colectivo frente a los trabajadores con menor nivel educativo.