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Las ayudas del rescate financiero supondrán en 2017 el 0,1% del PIB

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha confirmado este martes que el coste de las ayudas financieras como consecuencia del rescate a estas entidades se situará en 2017 en el 0,1% del PIB, "un impacto muy pequeño", a juicio del gobernador.
Respondiendo al portavoz económico de Unidos Podemos en el Congreso, Alberto Montero, Linde ha defendido durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos que el rescate "no se hizo para salvar a los consejos de administración ni a los accionistas, sino para salvar a los depósitos".
"Si no hubiera sido por el rescate, los depositantes hubieran perdido su dinero. Nuestros bancos hubieran quebrado", ha aseverado, señalando que todos los países de Europa, a excepción de Chipre, tomaron la misma decisión de rescatar a sus entidades.
Montero, que ha cuestionado posteriormente esa afirmación, defendiendo que sí que existían otras posibilidades de asegurar los depósitos, ha criticado que rescate financiero en España es, por coste, el segundo más elevado después del realizado en Irlanda. "La gracia nos ha costado a los españoles bastante dinero", ha dicho.
DEUDA CON EUROPA Y CAMBIOS EN LA SAREB
Respecto a la deuda que la banca española sigue teniendo con los mecanismos de liquidez impulsados desde el Banco Central Europeo (BCE), Linde ha sostenido que no ve ningún problema con ello. "Todo es normal y no debe preocuparnos en absoluto", ha aseverado.
"La banca acude a esa financiación igual que el resto de bancos de la Unión Europea. Es financiación ordinaria del BCE. Se hace con banca española igual que otros bancos", ha apostillado.
Por otro lado, Linde también se ha referido a la modificación del régimen contable en la Sareb, el conocido como 'banco malo', aprobado por el Gobierno a finales del año pasado, y por la cual se incluyeron las modificaciones del precio de los activos en los estados patrimoniales y la cuenta de resultados.
Linde ha manifestado que esta actuación fue "legítima" y no cuestiona su conveniencia. "No teníamos objeción. Era perfectamente legítimo y razonable", ha aseverado.