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Ron cree que los movimientos que sufre la acción de Popular tienen un componente "especulativo"

Asegura que el banco mantiene su vocación de continuar como entidad independiente
El presidente de Banco Popular, Ángel Ron, ha afirmado este jueves que los movimientos que está sufriendo la acción de la entidad en Bolsa "tienen un componente especulativo que no está justificado si se miran las fortalezas de la entidad".
Durante su intervención en el III Foro Pyme Extremadura, organizado por el diario 'Hoy' de Badajoz, Ron ha insistido en que el banco no ha modificado ninguno de sus mensajes y está ejecutando lo que había anunciado.
"El mercado ha castigado la acción de Popular porque creo que se quiere que lo que hemos anunciado se produzca lo antes posible, pero no por los fundamentales del banco", ha añadido. Los títulos de la entidad han cerrado la sesión de este jueves con un retroceso del 0,21%, hasta los 0,933 euros.
El directivo ha indicado que la entidad va a cumplir con el plan anunciado de reestructuración y transformación y ha subrayado que Popular "es uno de los mejores bancos por su ratio de eficiencia, que ha separado el segmento de negocio bancario del inmobiliario y cuenta con un liderazgo indiscutible en el sector de las pymes", el segmento "más rentable del mercado".
Ron ha apuntado que Popular se encuentra en estos momentos en un proceso de optimización de los recursos "con el fin de transformar y adaptar las actuales estructuras territoriales de apoyo a la red comercial, optimizar la red de sucursales y redimensionar los servicios corporativos y áreas de servicios centrales".
MANTENER LA INDEPENDENCIA
Según ha precisado, este proceso de optimización tiene como objetivos modernizar las estructuras de la sociedad y adaptarlas a la banca digital, así como mejorar la relación coste-beneficio del negocio, "consolidando la vocación de independencia en beneficio de los intereses de los clientes, empleados y accionistas".
Por otra parte, Ron ha alertado de la dificultad de desarrollar el negocio bancario en un entorno de bajos tipos de interés y ha precisado que "no hay negocio bancario viable a medio plazo en un mundo de tipos negativos".
A su juicio, el sector se encuentra en un proceso de reconversión y transformación: "reconversión para ajustar las plantillas y oficinas a los hábitos de los consumidores y transformación para evolucionar hacia una gestión en la que lo digital va a ir adquiriendo más peso".
"Los tipos de interés negativos representan una seria distorsión que sólo se puede mantener por un breve lapso de tiempo", ha manifestado el presidente de Popular, quien ha advertido de la "imposibilidad práctica" de aplicar tipos negativos a los depósitos minoristas, cuya remuneración no puede bajar de cero".
También ha puesto de manifiesto el "carácter absurdo" de los tipos de interés negativos en España, característicos de momentos de caída de la productividad y las expectativas de crecimiento, "todo lo contrario de la situación actual".
Pese a todo, Ron ha reafirmado el compromiso del banco con las pequeñas y medianas empresas y con los trabajadores autónomos, con 40.000 millones de euros de financiación concedida en balance.
Popular dispone de un millón de pymes entre sus clientes y el 63% de la producción crediticia de 2016 se ha destinado a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos.
APROVECHAR LAS OPORTUNIDADES
A lo largo de su discurso, el presidente de Banco Popular ha abogado por aprovechar las oportunidades que la economía presenta en la actualidad, especialmente del aumento de la ocupación que se ha producido en España en los últimos dos años.
"Un mayor empleo supone una renta disponible de los hogares más elevada, que fortalece el consumo privado y lleva a las empresas a ser más productivas y también a invertir más", ha indicado.
El directivo ha resaltado que España necesita crecer, algo que, a su entender, se logra con un equilibrio entre una adecuada productividad, una regulación ponderada y acceso a la financiación.
Finalmente, ha criticado el "insuficiente grado de innovación tecnológica" o de inversión en investigación y desarrollo de las empresas, al tiempo que ha señalado los efectos positivos de potencias sectores como la automoción, alimentación química o electrónica y maquinaria, porque generan impactos muy elevados en la demanda del resto de sectores.