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Reyal Urbis alarga la paralización de su concurso al volver a recurrir ante los tribunales

Reyal Urbis alargará aún más la paralización que registra la tramitación del concurso de acreedores en que está inmersa la inmobiliaria desde marzo de 2013, que ya acumula más de un año en suspenso, al volver a presentar un recurso ante los tribunales.
La compañía recurrirá de nuevo a la Audiencia Provincial de Madrid el auto que el juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid emitió en septiembre de 2015 para rechazar la propuesta presentada por la empresa para pagar su deuda y superar el concurso.
Reyal recurrió entonces este auto ante la Audiencia, que este jueves ha fallado rechazándolo e indicando a la compañía que debe presentar un recurso de reposición y no de apelación. El tribunal da no obstante oportunidad a la empresa de realizar el trámite.
Así, la inmobiliaria ha manifestado su intención de interponer este nuevo recurso, esta vez de reposición, según indicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Este nuevo recurso ante los tribunales extenderá así la paralización que registra la tramitación del concurso de acreedores hasta que de nuevo vuelva a pronunciarse la Audiencia Provincial. Su primer pronunciamiento se ha demorado más de un año.
La judicialización del concurso de Reyal Urbis tiene su origen en el rechazo del Juzgado de lo Mercantil al convenio de acreedores que la inmobiliaria presentó en febrero de 2015 para atender el pago de la deuda de 3.514 millones de euros que actualmente soporta y poder eludir la liquidación.
En dicho plan, la compañía, que figura como uno de los principales morosos de las arcas públicas, planteaba afrontar la deuda de unos 400 millones de que tiene con Hacienda de forma distinta a la que mantiene con la banca.
En concreto, Reyal proponía negociar un acuerdo unilateral con Hacienda sobre un calendario de pago en efectivo a largo plazo. De su lado, a los bancos les ofreció una dación en pago con activos inmobiliarios que contemplaba quitas del 80%.
La inmobiliaria que preside Rafael Santamaría se declaró en concurso de acreedores en marzo de 2013 tras no poder alcanzar un acuerdo con sus bancos para la que hubiera constituido su cuarta refinanciación de deuda.
La quiebra de Reyal Urbis constituyó una de las mayores registradas en el sector durante la crisis, junto a las de Martinsa Fadesa, Nozar, Habitat o Llanera.